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viernes, 27 de octubre de 2017

JACOBO SEGUNDO ACUÑA - UCR Catamarca

                Jacobo Segundo Acuña Figueroa de la Madrid, nació en San Fernando del Valle de Catamarca el 27 de octubre de 1870, fueron sus padrinos Don Audás Acuña y Molina y su abuela Doña Petrona Pasos y Granillo. (Libro de Bautismos n° 20, folio 26.) Egresó junto a su hermano Pío del Colegio Nacional de Catamarca en el año 1888.
                Ingresó en el año 1889 a la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, siendo estudiante, participó del mitin de Jardín Florida, relacionándose, entre otros, con el Dr. Leandro Alem, a quien tomaría como ejemplo y seguiría con ´profunda admiración a lo largo de su vida pública y militante.
                De regreso a Catamarca adquirió una Estancia en Bella vista, dos quintas, la “del norte” y la “del sur” en las afueras de la ciudad además de haber construido una propiedad en la calle Salta y otra en la calle Sarmiento dónde residió con su familia.
                Contrajo matrimonio con María Maximiliana Nieto Zurita, hija de Don Nicanor Nieto, hacendado, y de Doña María Juana Zurita Cisneros, perteneciente a una antigua familia catamarqueña. Del matrimonio entre ambos, nacieron ocho hijos: Catalina, Jacobo, María Ofelia, Segundo Isaac, Víctor Manuel, Arminda, Ramón Edgardo (de quien ya hemos hablado en otro artículo, hombre de vastísima trayectoria en la Unión Cívica Radical y hombre de confianza del ex Presidente Raúl Alfonsin) y María Inés.
                En 1897 integró junto al RRPP Domingo Duthu, Félix Avellaneda y otros la Comisión Escolar para reorganizar la escuela de Comercio.
                El Escribano Acuña ejerció por largos años su profesión habiendo obtenido el primer Registro de la provincia; en esos años las escrituras solían publicarse en los medios de prensa locales.
                Hombre de larga trayectoria pública, Don Jacobo Acuña militó en las filas de la Unión Cívica Radical, abrazando desde un comienzo los principios ideológicos del partido, dando un claro ejemplo de republicanismo, como así también de defensor de los más altos valores de la democracia, el respeto a las instituciones y la libertad e igualdad; se desempeñó como diputado provincial en dos ocasiones, como Subsecretario de Gobierno, Director del Registro Civil y Secretario del Senado de esa provincia en el año 1921.
                Jacobo, falleció en Catamarca en diciembre de 1934, habiendo el gobierno provincial dictado un Decreto de Honores por su fallecimiento el día 8 de diciembre de ese año.
Pablo Eduardo Vázquez

viernes, 12 de mayo de 2017

AGUSTIN MADUEÑO

Catamarqueño y Radical

                Agustín Madueño nació el 24 de junio de 1868 en Catamarca, en 1891 obtuvo su título de Profesor en la prestigiosa Escuela Normal de Paraná. Contrajo matrimonio con Aidé Mauvecin quien nació el 23 de Junio de 1879 en San Fernando del Valle de Catamarca, y con la que tuvo once hijos.

                Fue uno de los primeros militantes y adherentes de la Unión Cívica Radical desde su fundación en 1891, tal vez sus comienzos en el radicalismo puedan estar ligados a sus estudios en la Escuela normal de Paraná, mientras estudiaba el Profesorado junto a otros, que más tarde, también serían personalidades destacadas de la política nacional. Madueño fue un prócer radical, uno de los fundadores de la U.C.R. de Catamarca, desde sus comienzos en la militancia se referenció y siguió fielmente el liderazgo de Hipólito Yrigoyen a quien le profesaba profunda admiración fundamentalmente por la conducta y las ideas que defendía sin transigir.

                Ocupó diversos cargos en el plano partidario provincial y nacional. De 1916 hasta 1918 fue delegado a la Convención Nacional. Fue senador y diputado provincial, Presidente provisional del Senado de la Provincia de catamarca. Rector del Colegio Nacional, Presidente del Consejo General de Educación, fundador y presidente del Banco Popular de Catamarca, al igual que de la Biblioteca Popular “Sarmiento”. En 1921 fue miembro de la Comisión encargada de conmemorar los cien años de la autonomía de Catamarca, y fue miembro fundador de la Asociación Catamarca en Buenos Aires creada el 10 de junio de 1936.

                Su personalidad extrovertida y sus múltiples vinculaciones le dieron una enorme popularidad. Hombre muy culto, de gran capacidad intelectual y con grandes cualidades en la música, lo llevaron a presidir el Conservatorio de Música de Catamarca.

                Madueño, caracterizado por defender los más altos principios fundacionales de la U.C.R. y sobre todo con gran conducta moral y una tenaz militancia permanente, lo llevaron en 1924, pese a los varios conflictos internos que azotaban el radicalismo local, a la Gobernación de la Provincia.

                Agustín Madueño sucede a Ahumada en la Gobernación, curiosamente llega al gobierno en 1924 apoyado por el partido opositor al radicalismo, Concentración Catamarqueña, quién lo respalda en su candidatura luego de que abandonara la fracción interna que respondía al Presidente Yrigoyen y se pasara a la fracción del Vicepresidente Luna quién lo postula a la Gobernación. Debido a los conflictos políticos, la mayoría de la Legislatura le fue adversa y se resistió a tomarle el juramento de práctica, Madueño juró ante una gran muchedumbre que había penetrado al Palacio Legislativo. Tal medida fue aceptada por el gobierno del Presidente Alvear, que reconoció al gobernador electo, por entender que ante una clara decisión popular no debía esta ser burlada.

                Asumió la Gobernación de la Provincia de Catamarca el 15 de enero de 1924. Lo acompañó como vicegobernador, don Carlos A de la Vega y fueron sus ministros: José Palemón Castro, Sinforeano Herrera, Adolfo Castellano, Alberto J. Navarro y Ernesto Salas.

                Desde el comienzo de su mandato, desarrolló una labor muy importante, intentando  sanear las finanzas de una Provincia, como la de Catamarca, que era deficitaria desde hacía más de una década y donde toda su economía era incipiente y de subsistencia, contando como sus ingresos más importantes los que provenían de los mismos impuestos que recaían sobre la población.

                A pesar de instrumentar diferentes cambios y nuevas políticas, en términos generales era evidente que la situación financiera de la provincia no podría mejorar de no ser por la ayuda que prestaba el gobierno nacional. Invariablemente todos los gobernadores de este período, apelaban en sus mensajes al concurso económico del estado federal para lograr el crecimiento, pero esta situación los ponía en una situación de debilidad y de dependencia con respecto al poder central.

                Aún en una situación económica comprometida, su gobernación fue capaz de proyectar obras como los diques Pirquitas, el Jumeal e Ipizca, como asimismo impulsó la canalización para ampliar el riego a vastas zonas. Sus proyectos, se extendieron aún más y promulgó el mejoramiento de la agricultura y la ganadería y la construcción de una vasta red de caminos vecinales.

                También, durante su gobierno se llevó a cabo el primer censo minero, fue pionero en la construcción de viviendas para trabajadores, mejoró las normas de la administración de justicia, fomentó la radicación industrial y pudo inaugurar un nuevo ramal ferroviario.

                Tras desacuerdos y conflictos políticos entre los distintos actores de la provincia y fundamentalmente por falta de poder llegar a consensos mínimos dentro del Colegio Electoral la realización de elecciones fue postergada. De esa manera, el periodo de Madueño concluyó el 1° de enero de 1928 sin  tener sucesor, por lo que el gobernador saliente entrego el mando al presidente provisional del senado, doctor Tomas A. Vergara. El gobernador provisorio convoco a nuevas elecciones presentándose únicamente la Unión Cívica Radical con la formula Girardi-Figueroa.

                Agustín Madueño, falleció el 12 de mayo 1936 a la edad de 67 años en San Fernando del Valle de Catamarca.



Pablo Eduardo Vázquez

sábado, 29 de abril de 2017

Arnoldo Aníbal Castillo – El Último Caudillo


                Arnoldo Aníbal Castillo nació el 29 de abril de 1922 en Quilmes, provincia de Buenos Aires. Hijo de Gualberto Castillo y Carmen Berrondo, se estableció siendo joven en la provincia de Catamarca, fue allí donde se crió, formó su propia familia y desarrolló la carrera política que lo llevaría en tres oportunidades a la Gobernación.

                Cursó sus estudios primarios en el Colegio Padre Ramón de la Quintana y en la Escuela Normal Fray Mamerto Esquiú, concluyendo el ciclo secundario en el Colegio Nacional Fidel Mardoqueo Castro. Hizo el primer año de Ingeniería Mecánica en la Universidad Nacional de Córdoba y hasta el segundo año de Ingeniería en Minas en la Universidad de San Juan. No pudo terminar los estudios superiores, pero cosechó una larga y fructífera experiencia como empleado de la delegación Catamarca de Vialidad Nacional, donde inició su carrera en la administración pública con 20 años, en 1942. Llegó hasta el máximo puesto que podía alcanzar un agente sin estudios universitarios completos y se desempeñó en el puesto de operador encargado de comisiones de estudios, con especialización en caminos de montaña.

                Se Casó en primeras nupcias con María del Valle Reyes, de cuya unión nacieron sus tres hijos, Dora, Víctor Arnoldo y Oscar Aníbal. Luego de enviudar contrae matrimonio con Inés Acuña.

                En 1949 se radicó en Bolivia en su calidad de integrante de la Comisión Argentino-Boliviana Ferroviaria y Vial, conformada para la construcción de la Ruta Panamericana. Volvió a Catamarca en 1950 y se dedicó a la actividad privada hasta 1963, Afiliado desde su juventud a la Unión Cívica Radical, Fue, sin duda uno de los dirigentes más importantes del radicalismo catamarqueño de los últimos cincuenta años. En 1963 fue elegido diputado provincial. Tres años más tarde fue elegido intendente de la capital de la provincia, aunque no pudo asumir por el golpe de estado que derrocó al presidente Illia, y que instauró la dictadura de Juan Carlos Onganía.

                En 1971, durante la dictadura de Lanusse, fue nombrado intendente de facto de la capital provincial, ocupando ese cargo durante un año. En el período 1972 - 1973 ejerce nuevamente el cargo de Intendente capitalino, cargo que ocuparía nuevamente en el período 1976 a 1978.

                En marzo de 1981 fue nombrado gobernador por el dictador Jorge Rafael Videla; antes de asumir renunció a su afiliación a la UCR, que recuperó apenas dejó el cargo de Gobernador de facto. Durante esta primera gestión normalizó en lo posible la situación de la provincia, impidiendo los arrestos y persecuciones por causas políticas. En diciembre de 1983 entregó el gobierno a Ramón Saadi, del Partido Justicialista, de quien fue un notorio opositor.

                La contradictoria vida política de don Arnoldo Castillo –hombre absolutamente honrado- lo llevó a colaborar tanto con la dictadura de Onganía, como con el “proceso de reorganización nacional”, siendo un hombre de paz y democrático que defendía los postulados de la libertad y la igualdad. Durante el ejercicio de sus funciones en los gobiernos de factos, intento y puso freno al totalitarismo y la violación de los derechos humanos, intentó desde la función pública garantizar los más elementales derechos para toda la sociedad catamarqueña.

                Recuperada la democracia en 1983, y siendo afiliado radical, Castillo se enfrentó con el régimen ominoso de la familia Saadi. Al estallar el enorme escándalo a partir del asesinato de la adolescente María Soledad Morales, La presión popular expresada, fundamentalmente, en las Marchas del Silencio, derivó en la Intervención Federal a la provincia el 17 de abril de 1991, mediante el Decreto Nº 712, firmado por  el presidente de la nación Carlos Menem. Entre los meses de abril y diciembre de 1991, el interventor Luis Prol, no sin resistencias, motorizó el llamado a elecciones provinciales para elegir gobernador y vice, diputados nacionales y provinciales, poniendo término a su intervención. En el corto lapso temporal de siete meses las fuerzas políticas debieron organizarse para la contienda electoral.

                Arnoldo Castillo buscó una alianza que permitiera a la oposición, enfrentar a los Saadi, logrando conformar el Frente Cívico y Social, liderado por el radicalismo. Éste frente, lo llevó como candidato a gobernador y logró la victoria en 1991. La fórmula Arnoldo Castillo y Simón Hernández, se consagraron Gobernador y Vice gobernador respectivamente con los siguientes guarismos: Frente Cívico y Social 62.812 votos, Movimiento de Afirmación Popular (MAP) 48.002 votos. Asumieron la gobernación de Catamarca el 10 de diciembre de 1991 hasta el 10 de diciembre de 1995. Luego de una reelección que les daría un contundente y aplastante triunfo sobre la fórmula del partido justicialista gobernaría la provincia hasta el 10 de diciembre de 1999.

                Durante su mandato al frente de la Gobernación de Catamarca, llevó la paz y, muy esencialmente, se destruyó una organización sombría de impunidad y corrupción liderada por la familia Saadi.

                Puso en acción un importante plan de inversión en obra pública y, de manera especial, en las rutas de la provincia y la electrificación rural, así como en educación. Entre tales obras, se destacan la pavimentación de la Ruta Nacional 60 hasta el Paso de San Francisco, camino a Chile, una obra de verdadera importancia para el comercio exterior del país a través del Pacífico. Y el tramo correspondiente a la Cuesta del Portezuelo de la Ruta Provincial 42, que comunica la capital con Santiago del Estero, con esta obra, produjo un acercamiento entre los habitantes de varios departamentos del este provincial separados por ese casi infranqueable vallado que es el cordón del Ancasti.   De esta forma, .inició un sostenido plan de obra pública, en la red vial y viviendas.

                Además, en 1994, firma el contrato para la explotación de la mina Bajo La Alumbrera. Se impulsa la ley de diferimiento impositivo para facilitar la instalación de empresas y generación de empleo. Se inicia un proceso de cambio de la matriz productiva con asistencia a productores para la reconversión  varietal de la vid, del nogal y desarrollo de la olivicultura. También se implementa el programa de erradicación de escuelas rancho y se concluye y habilita el Nuevo Hospital San Juan Bautista.

                Todo su gobierno estuvo caracterizado por la generación de políticas beneficiosas para la sociedad. En 1999, con motivo de una nueva elección para elegir Gobernador de la Provincia, el candidato del Frente Cívico fue Oscar Castillo, hijo del gobernador, que fue elegido para suceder a su padre.

                Arnoldo Castillo, fue, tal vez, el último de los caudillos, con un gran carisma, lealtad hacia la gente, permanente espíritu de servicio y lo destacaba el gran entusiasmo con el que encaraba cada uno de sus proyectos.

                Luego de haber dejado la gobernación, Arnoldo, se vio aquejado de una afección pulmonar y una progresiva diabetes, que lo inhabilitaron físicamente y permaneció hospitalizado durante años. Falleció en San Fernando del Valle de Catamarca en la madrugada del 29 de septiembre de 2005, a los 83 años de edad.



Pablo Eduardo Vázquez

jueves, 2 de febrero de 2017

RAMON EDGARDO ACUÑA – UCR Catamarca


                El Dr. Ramón Edgardo Acuña, nació en Catamarca el 3 de Julio de 1917. Era hijo de Jacobo Segundo Acuña Figueroa, participante del mitin del Jardín Florida junto a Leandro Alem y militante de la primera hora de la Unión Cívica Radical, proveniente de una vieja y tradicional familia de la Provincia, los archivos remontan la existencia de la familia en Catamarca por el año 1772, además, Ramón, era descendiente de otros personajes importantes como de Pío Isaac Acuña y Francisco de Acuña.
                Ramón, Estudió en la Universidad Nacional de La Plata, donde egresó con el título de Abogado en 17 de mayo de 1943. Allí mismo, contrajo matrimonio con Nelly Larraín Santa Marina (nacida en La Plata) el 1 de abril de 1943, tuvieron cuatro hijos: Ramón Edgardo, María Angélica, María Cristina, Luis Fernando.
                Comenzó a militar en el grupo FORJA, en aquellos tiempos ocuparía el cargo de delegado ante el Comité Nacional en la década de los 40’. En la década del 50’ fue candidato a Gobernador de Catamarca, fue encarcelado por el gobierno peronista de Vicente Saadi. Integró las filas del sabatinismo, siendo elegido Senador provincial, Convencional Nacio­nal Constituyente en 1957, Diputado Nacional 1958-62, Pre canditado a la fórmula presidencial en el año 1963, su nombre fue auspiciado por políticos de la talla de los hermanos Mercader, según lo relataba Anselmo Marini.
                Luego, sería elegido Senador Na­cional en 1963-66.Presidió durante el gobierno del Dr. Arturo Illia la Comisión de Relaciones Exterio­res del Senado, correspondiéndole recibir a figuras como Charles De Gaulle o Robert Kennedy. Durante su mandato, abandonó junto a Ricardo Bassi el bloque radical por no estar de acuerdo con elevar la cuota argentina ante el Fondo Monetario internacional (FMI), y en septiembre de 1965 ambos senadores presentaron un proyecto de ley propiciando que nuestro país se desafiliara del FMI, del BIRF y la Corporación Financiera Internacional. (La Nación del 28-IX-1965: pág. 1 y 16) Mantuvo duras posturas vinculadas con el rol de la OEA durante la invasión a Santo Domingo y propició un acercamiento con el peronismo que le mereció el reconocimiento del General Perón desde su exilio en Madrid.
                En el año 1965 fue Presidente de la Convención Constituyente de Catamarca. En el año 1966 intentó sin éxito, junto a los generales Rosas y Caro, impedir el golpe militar que se estaba gestando contra el gobierno radical. Con posterioridad al derrocamiento del Presidente Illía conformó junto a hombres como Marcelo Sánchez Sorondo o el General Carlos Augusto Caro el Movimiento de la Revolución Nacional en contra de la dictadura del General Onganía, fue luego Copresidente del Encuentro para los argentinos. Cofundador del Movimiento de Renovación y Cambio de la U.C.R, y Co-presidente de la Asamblea por los Derechos Humanos, en los difíciles tiempos de la dictadura.
                A partir de 1983, estando ya su salud deteriorada, fue designado mediante el Decreto n° 151, del 13 de diciembre de 1983, firmado por el Presidente Raúl Alfonsín, Asesor de la Presidencia de la Nación con rango de Secretario de Estado, cargo que desempeñaba a la fecha de su fallecimiento. En tal función le correspondió representar al presidente Alfonsín en distintos encuentros vinculados a la defensa de los derechos humanos. Enemistado con el sector encabezado por el gobernador Arnoldo Castillo, a quien objetaba por haber sido gobernador durante el procesos militar de 1976-1983, fue expulsado del radicalismo catamarqueño poco antes de fallecer.
                Político de gran formación cultural, gran conocedor de la literatura inglesa, autor de libros de poesías, entre ellos "Poemas y canciones" y "Rosas Cardinales". Fue un gran dirigente siempre apoyando la causa popular, el régimen republicano y defendiendo los más altos valores democráticos, supo gozar de la amistad y la confianza de dirigentes como Raúl Alfonsin hasta el día mismo de su fallecimiento el 2 de febrero de 1989.

Pablo Eduardo Vázquez

domingo, 29 de enero de 2017

RAMÓN ARTURO AHUMADA – UCR Catamarca

                El Dr. Ramón Arturo Ahumada y Avellaneda, nació en Sucma, El Alto, una pequeña localidad de la Provincia de Catamarca en 1893, su padre era Ramón Clero Ahumada y Segura, y su madre  Doña Asunción Avellaneda. Los Ahumada, eran una familia de gran tradición en la provincia de Catamarca, a la vez que poseían una gran fortuna y un destacado nivel socioeconómico, fue una familia que supo estar vinculada siempre al poder y la política catamarqueña.

                Ramón Arturo era medio hermano de Ramón Clero Ahumada quien fuera el primer Gobernador Radical de la Provincia de Catamarca, y que asumió la gobernación por el período 1920-1924, siendo este el primer Ahumada en integrar las filas de la Unión Cívica Radical cuando dejó el partido Constitucional. Ramón Arturo siguió los pasos de su medio hermano y ocupó un rol protagónico en las filas del radicalismo catamarqueño donde desarrolló su vida política y pública.

                Ramón Arturo, estudió y se recibió de abogado, profesión que desarrolló hasta el final de su vida, tanto en el ámbito privado como público, siendo reconocido como un prestigioso abogado, juez y jurista entre sus propios pares.

                Contrajo matrimonio  con Doña Sara González Cáceres, tuvieron tres hijos: Don Emir Edgar Ahumada y González Cáceres. Doña Sara Lilia Ahumada y González Cáceres. Don Adolfo Cesar Ahumada y González Cáceres.

                De joven y aun siendo estudiante, se afilió a la Unión Cívica Radical, partido en el que desarrollaría una gran actividad política y publica, siendo Diputado Provincial, luego Senador Provincial y Ministro de Gobierno, representando al partido con hidalguía, honestidad y un fuerte contenido ético y moral en ambas cámaras provinciales como así también cuando le tocó desarrollarse en cargos del Poder ejecutivo.

                Sin trascender a nivel nacional, la política le deparó una larga trayectoria en el ámbito provincial dentro de las filas de la Unión Cívica Radical, al fallecer, en enero de 1957, era miembro del Poder Judicial local.


Pablo Eduardo Vázquez

jueves, 26 de enero de 2017

URBANO GIRARDI




EL RADICALISMO CATAMARQUEÑO

Urbano Girardi, nació en Piedra Blanca, Provincia de Catamarca, el 25 de febrero de 1885. Era hijo de don Luigi Pascuale Girardi, un farmacéutico italiano y de una catamarqueña, doña Concepción Molas. Urbano, de joven se dedicó a las labores agropecuarias en sus tierras de Piedra Blanca, Collagasta y Balcosna, además, su gran labor en la mencionada profesión, le valió el reconocimiento de sus pares y de esta forma, llegó a integrar las sociedades rurales de Fray Mamerto Esquiú y Valle Viejo.  Entre sus otras ocupaciones, Girardi trabajó varios años como gerente del Banco de la Provincia. En ambas tareas, promulgó, apoyó y se ocupó intensamente por el mejoramiento de la industria de su provincia, este esfuerzo le sirvió de manera significativa para que su imagen creciera entre la sociedad catamarqueña.
Fue una figura muy importante del Radicalismo catamarqueño. Su recorrido a través de la política lo inició de joven cuando adscribió a la lucha que llevaba adelante la Unión Cívica Radical, allí vio expresado tanto sus ideales como su pensamiento y acción personal. Se caracterizó por ser un hombre honesto con grandes valores éticos y morales que hacía de su conducta su credo más valioso, sus principios no eran otros que los mismos de la U.C.R., respeto a la Constitución Nacional y las instituciones republicanas, libertad, igualdad y participación del pueblo en la cuestión pública.
Se desempeñó como legislador provincial, manteniendo su lealtad con la línea histórica del radicalismo inspirada por Hipólito Yrigoyen, lo que unido a su gran prestigio lo llevó a ser elegido Gobernador de Catamarca en 1928.
La renovación de la Gobernación fue bastante traumática, tras desavenencias políticas y falta de consenso dentro del Colegio Electoral, la realización de elecciones fue postergada. De esa manera, el periodo del Gobernador Madueño concluyó sin  tener sucesor, por lo que el gobernador saliente entrego el mando al presidente provisional del senado, doctor Tomas A. Vergara. El gobernador provisorio convoco a nuevas elecciones presentándose únicamente la Unión Cívica Radical con la formula Urbano Girardi-Julio Figueroa. El 29 de abril de 1928 se realizaron las elecciones, la Unión Cívica Radical obtuvo 10765 votos contra 1264 en blanco y 275 del Partido Socialista que había presentado candidatos solamente en Valle viejo, Andalgalá, La Paz y San Fernando. De esta manera Urbano Girardi es proclamado Gobernador de la Provincia de Catamarca, iniciando el ejercicio de la primera magistratura de la provincia desde el 9 de julio de 1928.
Girardi, fiel a su formación y sus ideales, pretendió darle a su gobierno un perfil austero y progresista, sus dos ejes centrales eran, el saneamiento de la economía catamarqueña e impulsar el desarrollo de la industria, para él eran sustanciales estos dos ejes para sacar a la sociedad Catamarqueña del atraso, como así también para terminar definitivamente con una Provincia deficitaria que llevaba más de una década en números rojos. Como Gobernador, Urbano Girardi dejó las huellas indelebles de su honradez, de sus nobles intensiones y de sus benéficas obras de gobierno.
Su gobierno trató de llevar a cabo varias iniciativas de bien público. En una economía de subsistencia, como la catamarqueña, todos los gobernantes trataron de mejorar y reordenar el sistema de percepción de rentas, instrumentando diversas medidas entre la que sobresalen las nuevas valuaciones de las propiedades territoriales. Para sanear el déficit fiscal que arrastraban las arcas de la provincia propuso renovar la legislación rentística para de ese modo, mejorar la recaudación y emprender políticas tendientes a solucionar problemas. A fin de mejorar la recaudación, se dictó una nueva Ley de Marcas y Señales, la cual arrojó una notable mejoría en la recaudación. En este sentido se aprobaron nuevas leyes de patente, consumo y sellos lo que permitió incrementar el presupuesto  en una suma mayor, además, se avanzó en una mayor presión impositiva a la vez que se buscaba nuevos ingresos centralizando la recaudación de aquellos que estaban en manos de los municipios, lo que generó reacciones adversas de los contribuyentes,, tanto los pobladores como los municipios sentían una asfixia financiero y lo hicieron notar en los reiterados reclamos.
El 1º de octubre de 1928 se aprobaron las obras de pavimentación de la capital para lo que se contrató a la empresa Warren Brothers en la suma de $1.250.000, los trabajos se desarrollaron con celeridad y pudieron inaugurarse a comienzos de 1930. Asimismo se realizaron trabajos de embellecimiento de la plaza principal, se amplió el  ancho de las avenidas laterales y se realizaron trabajos para mejorar el servicio eléctrico, para lo cual se contrató a la compañía Siemens Schukers.
La gestión gubernativa de Girardi se vio interrumpida por el golpe militar que depuso a Yrigoyen el 6 de  septiembre de 1930 y que fue encabezada por el Gral. Uriburu, dando así comienzo a una de las dictaduras más nefastas de nuestra historia que fue conocida como la “Década Infame”, implantándose el fraude, la persecución política, los contubernios políticos y la entrega continua del patrimonio nacional a las grandes corporaciones y monopolios internacionales. En la Provincia de Catamarca, Girardi fue depuesto y usurpado su gobierno por Pablo Calatayud, allí, fue el jefe del levantamiento el jefe del Regimiento Tte. Coronel Arturo Chamorro, quien luego, asumió el gobierno en nombre de la Junta Revolucionaria.
A Urbano Girardi, como a tantos otros dirigentes del radicalismo le toco vivir una de las etapas más aciagas de la Unión Cívica Radical, iniciada la década infame, desde el gobierno encarcelaron a los principales dirigentes del radicalismo, los que gozaron de la libertad eran sujeto de continuas persecuciones y difamaciones públicas, se proscribía a la Unión Cívica Radical esporádicamente cada vez que se iba a desarrollar alguna elección con el fin de que ésta no saliera triunfante de la contienda electoral y a todo esto se le sumaba la desaparición del gran Caudillo, Hipólito Yrigoyen, de esta forma y ante todos estos motivos, la Unión Cívica radical había quedado casi desmembrada. En este contexto fue que Urbano Girardi fue uno de los dirigentes que le toco conducir la Unión Cívica Radical en Catamarca. Los radicales de todo el país y los catamarqueños no fueron la excepción, se propusieron y  entablaron una lucha feroz y sin cuartel contra el fraude más escandaloso, que imperaba en Catamarca. Fue dos veces candidato a gobernador por el radicalismo y elector a presidente y vicepresidente de la Nación. También, fue miembro de la Convención Nacional durante los años de la década infame, y presidente de la Convención Provincial de la UCR de Catamarca a partir de 1941.
Falleció en su casa de Fray M. Esquiú el 26 de enero de 1945, a los 59 años. Al fallecer, la prensa dijo de él que fue un “miembro de la Unión Cívica Radical que ofreció un ejemplo de consecuencia, pues sostuvo su credo en la buena y en la mala fortuna.”


Pablo Eduardo Vázquez

martes, 6 de diciembre de 2016

RAMÓN CLERO AHUMADA – UCR Catamarca


              Ramón Clero Ahumada y Gómez, nació en Sucma, El Alto, una pequeña localidad de la Provincia de Catamarca en 1874. Hijo de Ramón Clero Ahumada y Segura y de Peregrina Gómez, a la muerte de su padre heredó una gran cantidad de inmuebles en la capital provincial y sus alrededores, además de una fortuna considerable teniendo en cuenta de que provenía de una de las más tradicionales familias de la zona.

                Cursó sus estudios en el Colegio Nacional de San Fernando del Valle de Catamarca y posteriormente prosiguió con sus estudios en la Universidad Nacional de Buenos Aires, donde obtuvo un doctorado en leyes. Estaba casado con María Ester González Cáceres, y fueron padres de María Delia, María Carmen, Jorge y José Luis Ahumada, especulamos que su lugar de residencia estaba ubicado en la calle Maipú 444 de la capital catamarqueña.

                En su juventud adhirió al Partido Constitucional, agrupación de tinte conservador y alineado al régimen oligárquico que predominaba en aquellos tiempos, la actuación en este partido lo llevó a ser presidente del Banco Provincia, legislador y gobernador en el período 1912-1915. A lo largo de su trayectoria, tuvo una prolongada actuación política y judicial, en esta última, fue empleado del poder judicial de la provincia desarrollando una larga tarea hasta el momento de ser nombrado Juez.

                En el año 1912 cuando fue elegido gobernador de la provincia, asumió el mando el 1 de mayo de ese año. Su gestión se centró en las obras públicas, construyendo escuelas en varias localidades del interior, como Andalgalá, Bañado de Ovanta, Belén, Chumbicha, San Antonio de la Paz, Santa María y Tinogasta, elevando el número de escuelas en la provincia a 113. Construyó el matadero municipal y la cárcel de la capital, e inició la construcción del primer tramo del proyectado ferrocarril a la provincia de Tucumán. Durante su gestión se realizó el censo nacional de población, que contabilizó casi exactamente cien mil habitantes en Catamarca.

                Tras sucesivas desavenencias políticas con el resto de su partido, presentó su renuncia el 31 de octubre de 1915. Poco después solicitaba y obtenía la afiliación a la Unión Cívica Radical, partido en el que participaría durante el resto de su trayectoria política. 

                En 1919 Catamarca se encontraba intervenida por el Gobierno Nacional. El Interventor Favio López García había llegado a esta provincia con la misión de normalizarla institucionalmente por haberse subvertido la forma republicana de gobierno. Como habitualmente ocurre en estos casos, este gobierno se caracterizó solamente por asegurar el retorno a la normalidad política provincial.

                En ese mismo año y ante las elecciones para gobernador con el fin de normalizar institucionalmente a la Provincia, encabezó la fórmula de la Unión Cívica Radical que lo llevó como candidato a gobernador y a Osvaldo Gómez Rodríguez vicegobernador, binomio que triunfó en los mencionados comicios, erigiéndose Ahumada en el primer Gobernador de la Unión Cívica Radical en la Provincia de Catamarca.

                El Dr. Ahumada, gobernó desde 1920 a 1924. Asumió el mando el primer día del año 1920; en esta oportunidad, la economía de la provincia se vio muy afectada por una prolongada sequía, que restó recursos fiscales y agregó la necesidad de cubrir las necesidades alimentarias de parte de la población. Una gran cantidad de trabajadores se trasladaron a la vecina Tucumán para trabajar en la zafra azucarera, lo que les permitió obtener trabajo pero complejizó en extremo los circuitos económicos catamarqueños, afectando la demanda de bienes y servicios. El gobernador Ahumada se esforzó en cumplir con el pago de los salarios de los empleados públicos y sostuvo un inestable equilibrio financiero del Estado con un subsidio otorgado por el gobierno nacional. Su gestión estuvo caracterizada por una fuerte crisis económica, pobreza, proliferación de plagas y endemias que dañaron al sector agrícola.

                De todos modos se las arregló para extender el ferrocarril provincial que debía unir la provincia con Tucumán, llevándolo hasta La Merced; las dificultades financieras y técnicas, el progreso del transporte por automóvil y el postergamiento de las provincias del interior impidieron a sus sucesores avanzar más allá.

                Celebró el centenario de la autonomía provincial en el año 1921, y mandó publicar un álbum de historia provincial, escrito por Antonio Larrouy y Manuel Soria, que fue el primer compendio de historia catamarqueña. Estos mismos autores propusieron el diseño de un Escudo de la provincia, que fue adoptado por ley en junio de 1922.

                Una serie de complicaciones políticas llevaron a sucesivas postergaciones en la celebración de las elecciones para elegir una nueva legislatura y al sucesor de Ahumada, que nunca se celebraron. Por decreto del presidente Yrigoyen, el 1 de enero de 1924 debió entregar el poder a una intervención federal.

                Posteriormente el ex gobernador representó a la Unión Cívica Radical en la Cámara de Diputados de la Nación durante el período 1926-1930. Una vez interrumpido su mandato como legislador Nacional producto de la nefasta revolución del General Uriburu y que daría comienzo a la década infame, Ahumada se alejó de la política, ejerció algunos cargos judiciales y finalmente se retiró a la vida privada, falleciendo en San Fernando del valle de Catamarca en 1932.



Pablo Eduardo Vázquez