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miércoles, 22 de julio de 2015

Francisco Beiró: Predicamento y Honradez por la República

Nació el 19 de septiembre de 1876 en Rosario del Tala, Provincia de Entre Ríos. Egresó como bachiller del Colegio del Uruguay de Concepción del Uruguay y como abogado de la Universidad de Buenos Aires donde se doctoró en el año 1901.
                Fue Comisionado Municipal y Presidente de la Comisión Municipal de Vecinos, Intendente Interino de la Capital.

                Fue presidente de la Convención Nacional y del Comité Nacional de la UCR, diputado nacional entre los años 1918 y 1922. Ocupó el cargo de Ministro del Interior durante los últimos meses del primer gobierno de Hipólito Yrigoyen, allí por 1922, en reemplazo del doctor Gómez.

En 1928 acompañó en su segunda candidatura presidencial a Hipólito Yrigoyen, como candidato a Vicepresidente. La fórmula resultó vencedora, pero Beiró falleció el 22 de julio de 1928, poco antes de asumir el cargo.

                En la ciudad de Buenos Aires llevan su nombre la Avenida Francisco Beiró, principal arteria del barrio de Villa Devoto, en el que residió

                Participó en la revolución Radical del 4 de Febrero de 1905 junto con Hipólito Yrigoyen. En 1912, cuando el radicalismo, a partir de la ley Sáenz Peña inicia su reorganización general con miras a la toma del poder por las urnas, el doctor Beiró presidirá un comité parroquial, formando parte para 1914 del Comité Nacional, del que será presidente hasta febrero de 1922. En 1918, también es nombrado Comisionado Nacional en la Provincia de San Juan.

                Dedicó mucho tiempo y esfuerzos por el progreso y crecimiento del barrio de Villa Devoto será desde 1917 hasta 1920 presidente del Concejo Escolar N° 17, desde donde fundará en 1918 la Asociación de Protección a la Niñez, cuya presidencia ejercerá y cuyo móvil filantrópico será alterado a su muerte, transformándose el “Instituto Roca” que administraba, de ejemplo de enseñanza para niños pobres en un simple “Reformatorio”.

                También participó en la creación del Club Estudiantes de Buenos Aires que en esa época se llamaba Sportivo Devoto.

                Era un hombre sencillo que habitaba en la calle José Luís Cantilo esquina Marcos Paz, Villa Devoto. El edificio principal de su vivienda se conserva y allí residen sus descendientes.

                Se dice según cuentan algunas crónicas de la época que fue Francisco Beiró quién recordando y haciendo honor a la revolución del Parque de 1890 tomara la iniciativa de popularizar como distintivo de la Unión Cívica radical aquellas boinas blancas usadas en la mencionada revolución radical. En cuanto acto público del partido hubiera, sugería a los correligionarios concurrir con su boina blanca.

                En 1926 Francisco fue candidato a gobernador de Entre Ríos, la fórmula fue: Francisco Beiró-Gregorio Morán, en lo que fue la primera confrontación entre dos fórmulas de un común origen cercano. La fórmula del Radicalismo de Entre Ríos (denominación del peculiar antipersonalismo provincial) que resultó triunfante fue Eduardo Laurencena - José María Garayalde.

                Fue elegido el 24 de marzo de 1928 por la Convención Radical Personalista como candidato a Vicepresidente por 142 votos contra 25.

                En las elecciones presidenciales que se desarrollaron el 1° de abril de 1928, la fórmula radical, formada por Hipólito Yrigoyen (con 76 años) y Francisco Beiró, triunfa de manera abrumadora sobre el binomio Antipersonalista Melo-Gallo. La Fórmula de la Unión Cívica radical Personalista fue elegida por una masa impresionante de votantes  838.538 votos contra 414.026 de Melo-Gallo y menos de 65 mil de la tercera Bravo – Repetto. Todos los opositores juntos no sumaban los sufragios radicales. Esta elección sería llamada como el gran plebiscito, justamente por la exorbitante diferencia de votos con los que Hipólito Yrigoyen se adjudicó su Segunda Presidencia. Meses más tarde, muere Beiró y el Colegio Electoral designa en su reemplazo al gobernador electo de Córdoba, Enrique Martínez. Yrigoyen asumirá el poder el 12 de octubre de 1928, en medio del delirio popular.

                Hipólito Yrigoyen gran amigo y correligionario de Francisco Beiró en la militancia, concurría con asiduidad a su domicilio durante el período de su enfermedad.

                El Doctor Francisco Beiró se distinguió a lo largo de su carrera política por su honradez, honestidad e integridad moral puesta al servicio de su ideario republicano.

                Fue un expositor singular y un hombre de gran inteligencia y predicamento. Su figura adquirió dimensiones nacionales, gozando de gran prestigio y admiración por la gran militancia radical. Fue una de las figuras más brillantes de la época con las que contó la Unión Cívica Radical.

                Su conducta y lealtad, además de compartir ideológicamente a un punto extremo con los postulados que el partido defendía le valieron el reconocimiento y la amistad del gran caudillo radical, Hipólito Yrigoyen.

                Al momento de su deceso era aún muy joven, 51 años, su único bien era su casa de Villa Devoto, sobre la que pesaban dos hipotecas. Después de una larga enfermedad fallece el 22 de julio de 1928 sin poder ejercer el cargo para el que había sido nombrado.

                Hoy sus restos, transformados en cenizas descansan en el Panteón de los héroes de la Revolución del Parque, en el Cementerio de la Recoleta, junto a aquellos ilustres líderes que hicieron grande a la Unión Cívica radical.

 


Pablo Eduardo Vázquez

lunes, 15 de junio de 2015

JOSE CAMILO CROTTO: del Yrigoyenismo al Antipersonalismo

El Gobernador que le dio nombre al trabajador rural

            Nació el 26 de mayo de 1863 en Dolores, provincia de Buenos Aires, donde creció y desarrolló gran parte de su vida,
sus padres fueron Giuseppe Crotto y Valeria Villas, sus hermanos Jacinto Vicente Crotto Villas y Enrique Celestino Crotto Villas, contrajo matrimonio con Eva Ángela Mazzini.
 
                Participó en la fundación de la Unión Cívica, teniendo destacada intervención, así mismo, combatió en la Revolución del Parque en 1890 como jefe de uno de los cinco grupos que integraban la Legión Ciudadana.

                En 1891 fue uno de los fundadores de la Unión Cívica Radical. Junto con Hipólito Yrigoyen, fue uno de los líderes de la Revolución de 1905. En 1909 fue elegido presidente del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical tanto por la injerencia que tenía el radicalismo de la Provincia de Buenos Aires y en particular Hipólito Yrigoyen dentro de la política interna del partido como por la trascendencia que José Crotto había tomado como dirigente.
José Camilo Crotto y sus correligionarios en el comité Radical 1920

                Entre 1912 y 1918 fue senador nacional en representación de la Ciudad de Buenos Aires.

                En 1918, finalizando la intervención de José Luis Cantilo, éste, llamo a elecciones para el 1° de febrero de 1918, en aquella elección, la Unión Cívica Radical promulgo la formula como candidatos a José Camilo Crotto proveniente del yrigoyenismo, más cercano al presidente y don Luis Monteverde alineado al sector antipersonalista o provincialista, de esta forma, con esta fórmula lo que hacía Hipólito Yrigoyen era mediar de tal forma que las disputas internas del partido en la Provincia quedaran alejadas y despejadas.

                La elección daría como resultado una aplastante victoria de los candidatos de la Unión Cívica Radical arrojando como escrutinio final: Unión Cívica Radical: 114.158 votos, Partido Conservador: 67.963 votos y los Socialistas: 6968 votos. José Camilo Crotto como Gobernador y don Luis Monteverde como vicegobernador, asumirían el 1° de mayo de 1918.

                Durante su gobierno, deseando aliviar los problemas de los braceros, el 7 de enero de 1920 dictó el decreto Nº 3/1920. Por el mismo se establecía que a partir del 1º de febrero de 1920 se les proporcionaría a los obreros de la cosecha que carecieran de medio de transporte, los pasajes ferroviarios. A tal fin, el Departamento Provincial de Trabajo debía publicar con quince días de anticipación al levantamiento de la recolección, el número de obreros que se necesitaban en cada región y los salarios. A cada uno de ellos se le debía entregar un carnet en el que se debían especificar los datos personales y la clase de trabajo que había efectuado en épocas anteriores. En dicho carnet se debía señalar la conducta de dichos obreros en el citado trabajo. Fue así cómo ese trabajador tomó el nombre del gobernador. El mismo tuvo su origen cuando los jefes de estación contaban los braceros que viajaban con pasaje gratuito en los ferrocarriles, los enumeraban en voz alta diciendo: "Van por Crotto", luego esto degeneró en "son de Crotto", hasta llegar al "son crotos". Finalmente iban en los techos de los vagones de carga. Con el tiempo la palabra se usó para referirse a las personas sin hogar.

                Este grupo era muy heterogéneo encontrando personas de distintas procedencias, instrucción y situación social, pero compartían un mismo objetivo, sabían llegar a los campos y estancias en busca trabajo o de permiso para “hacer noche”, y hacerse de algunas provisiones como yerba, carne y galleta, o lo que se les ofreciera. En los campos se solía mantener alguna pieza vacía, media apartada, y que reservaban para alojar a los “crotos” que pedían "hacer noche", se las llamaba “croteras” y sabían contar con algún precario fogón, parrilla y catre.

                Debido a un enfrentamiento personal con el presidente Hipólito Yrigoyen, renunció el 20 de mayo 1921 y el mandato fue completado por el vicegobernador.  José Camilo Crotto había llegado a la gobernación de la provincia de Buenos Aires por el incuestionable liderazgo que ejercía el presidente Hipólito Yrigoyen, quién lo consideraba uno de sus hombres fuertes y de confianza en la provincia. Sin embargo, rápidamente el apoyo presidencial habría de convertirse en oposición.
YRIGOYEN Y CROTTO - BERNA (1914)

                Este cambio se debió a que Crotto, ni bien asumió la gobernación, dio un giro en sus posicionamientos y designó, sin consultar al presidente, a allegados suyos como ministros, también desplazó a varios yrigoyenistas nombrados en su momento por el interventor federal Cantilo. Los nuevos ministros, Tomás Puig Lomes de Gobierno, Nicolás Casarino en Hacienda y Enrique de Madrid de Obras Públicas, si bien eran destacados profesionales, no habían intervenido activamente en las luchas políticas llevadas adelante por los cívicos desde 1890 primero y por el radicalismo después, a partir de 1891. Eran, radicales allegados a Crotto pero no al presidente.

                Desde entonces, esta traición de parte de Crotto a quién lo había sostenido dentro de su grupo de confianza y lo había catapultado tanto a la gobernación de la Provincia, como antes también a las más altas esferas de la política interna del radicalismo, provocó la ruptura del radicalismo yrigoyenista; los nuevos opositores a Crotto lo atacaron de todas maneras a fin de lograr, cosa que consiguieron en 1921, su renuncia como gobernador. Una de las formas de oposición, fue a través de las interpelaciones constantes en la legislatura, en especial en la Cámara de Diputados provincial, donde el yrigoyenismo tenía un número considerable de legisladores. Las presiones al gobierno provincial aumentaban y sofocaban al gobernador quién debió presentar su renuncia.

                A raíz de este distanciamiento con quien fuera su líder político, formó un grupo interno en el radicalismo opositor a Yrigoyen, conocido inicialmente como "crottismo", que a partir de 1924 se sumó a la Unión Cívica Radical Antipersonalista, espacio desde donde desarrolló el resto de su carrera y militancia política, acercándose fundamentalmente a Marcelo T. de Alvear.

                En su vida privada supo desarrollarse como estanciero en la zona de Dolores, también se desempeñó como dirigente de la Sociedad Rural Argentina. Como Gobernador fue el primero en inaugurar una Exposición Nacional de reproductores en Bordeu.

                El partido de Tordillo conserva como una reliquia viviente, en la confluencia de las rutas 63 y 11, “Camino del Médano”, la centenaria pulpería conocida como “Esquina de Crotto”. Fue fundada por don José Crotto y sus cuñados Paulino y Enrique Villas en campos que pertenecieron a don Tomás de Anchorena. El edificio de esta pulpería, que fuera construido con maderas de barcos encontradas en la costa, sirvió hasta 1938 de posta del servicio de la galera “La Central” de don Serafín Dávila y sus hijos y aún se mantiene en pie.

                José Camilo Crotto, falleció el 15 de junio de 1936 en Buenos Aires[].  []En homenaje a su figura, su persona y a su familia lleva como nombre su apellido la localidad de Crotto y su respectiva estación ferroviaria en la pampa húmeda bonaerense, a unos 26 kilómetros de Tapalqué.

 

Pablo Eduardo Vázquez

miércoles, 20 de mayo de 2015

Gregorio Pomar: Un Militar y Radical defensor de la Democracia


                Nació en Santa Ana, Provincia de Misiones el 16 de febrero de 1892, Hijo de Gregorio Paciano Pomar Blanchart y Berta Hummel Paunero y hermano Luisa Pomar Hummuel y Adolfo Justo Pomar Hummuel, y proveniente de una familia con gran tradición militar.

                Fue uno de los tantos militares que a finales del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, allí cuando surgía la Unión Cívica Radical como una fuerza reparadora del sentir Nacional, Republicano y Democrático, se vieron reflejados en el accionar y se alistaron y comprometieron con este proceso popular llevado adelante por la U.C.R.

                Estos militares, como es el caso de Pomar, se formaron a partir de ciertos valores tradicionales que tenía el Ejercito Argentino como eran el respeto a la ley, la libertad y el amor a la Patria, fiel a las concepciones Sanmartinianas, por ende abrazaron la causa nacional y el sentido Republicano, apoyando incansablemente la defensa irrestricta de las instituciones de la democracia como así también el estado de derecho en nuestro País.

                Durante la segunda Presidencia de Hipólito Yrigoyen, Pomar, se desempeñaba como edecán  (asistente personal o asistente militar) del Presidente, el 6 de septiembre de 1930 este gobierno constitucional y popular fue depuesto por el golpe militar que lideró José Felix Uriburu y el grupo de Militares llamados GOU (representantes del Nacionalismo reaccionario y oligárquico), donde participaba él por aquel entonces Capitán Juan domingo Peron.

                Este poder de facto de neto corte fascista y totalitario que se adueñó ilegítimamente del poder y la voluntad popular tomó como primeras medidas las de decretar el Estado de sitio y la Ley Marcial fusilando a los activistas anarquistas Severino Di Giovani y Paulino Scarfó, estableciendo la utilización de la tortura como método represivo contra la oposición, dando comienzo de esta manera a una de las etapas mas vergonzosas y nefastas de la Historia de nuestra Nación que seria bautizada con el título de “Década Infame”, comenzaba la etapa del fraude, la hora de la espada, el totalitarismo y el colonialismo económico a partir de los tratados espurios como el pacto Roca - Runciman.

                Mientras Hipólito Yrigoyen era confinado a la Isla Martín García en carácter de preso Político, Pomar trabajó duramente en restaurar el Estado de derecho, La Constitución Nacional y la democracia en nuestro País conspirando contra el gobierno de facto del General Uriburu protagonizando dos sublevaciones armadas en defensa de la Republica. La primera fue concretada el 20 de julio de 1931, al sublevar al Regimiento 9 de Infantería de Corrientes en un hecho que ha sido conocido como la Revolución de 1931. El segundo, sucedió en enero de 1933, al intentar fallidamente sublevar el regimiento de Concordia, Entre Ríos. Tras el fracaso de sus intentos revolucionarios, Pomar estuvo exiliado de Argentina durante casi una década.

                En febrero de 1931 el general Radical e yrigoyenista Severo Toranzo encabezó un movimiento revolucionario que fue rápidamente sofocado por las fuerzas del gobierno.

                El Gobierno de facto de Uriburu creía que se había terminado definitivamente la etapa radical y por consiguiente la desaparición de la U.C.R. era una realidad. Por tal motivo realizaron la convocatoria a elecciones provinciales, siendo la primera de ellas la Provincia de Buenos Aires. El 5 de abril de 1931 se llevaron a cabo los comicios donde la fórmula de la Unión Cívica Radical Honorio Pueyrredón – Mario Guido derrotó fácilmente a los candidatos Conservadores. Esto provocó la anulación de las elecciones y la proscripción de la Unión Cívica Radical.

                Imposibilitado el radicalismo de acceder a la vía electoral, el 20 de julio de 1931 el Teniente Coronel Gregorio Pomar se alza en armas contra la dictadura del General Uriburu, al frente del 9º Regimiento de Infantería en Corrientes.

                Ante la resistencia de su jefe, el coronel Lino H. Montiel (padre de Sergio Montiel), se produce entre ambos una lucha a golpes de puños y ante el intento de Montiel de desenfundar un arma, Pomar lo mata de un balazo.

                El reclamo de los sublevados, entre otras cosas, exigía la entrega del Poder Ejecutivo a la Corte Suprema y la convocatoria a nuevas elecciones, pero las fuerzas leales al Gobierno de Facto del General Uriburu predominan y sofocan el intento.

                La Proclama Revolucionaria comprendía las siguientes exigencias:

"El Comandante Jefe de las Fuerzas Nacionales de la Provincia de Corrientes al Pueblo de la República

El Ejército Argentino, fiel a sus tradiciones democráticas e invocando el sentimiento de libertad y el más puro amor a la patria, asume con el pueblo mismo en estas horas, la responsabilidad de sus destinos para encauzar a la Nación en las vías de su normalidad institucional, del trabajo tranquilo y fecundo, solidarizando todos los espíritus en un mismo sentimiento de concordia fraternal y perdurable-. El programa de este movimiento trascendental bajo cuya advocación que abraza la causa y prestan solemne juramento de respeto los hombres que lo promovieron, queda establecido en los siguientes términos:

1- Retorno inmediato a la normalidad constitucional con la inmediata asunción del mando gubernamental de la República por el Excmo. Señor Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Doctor José Figueroa Alcorta.

2- Constitución de gobiernos provisorios civiles en toda la República, sin distinción de colores o credo políticos.

3- Convocatorias a elecciones simultáneas y generales para la constitución de todos los poderes nacionales, provinciales y municipales de la República.

4- Retorno inmediato del Ejército a las actividades propias de su cometido. Sobre estos principios y el profundo amor a la patria, el Ejército y los civiles a los adscriptos reclaman la cooperación de todo el pueblo de la República, confundido en un solo ideal y en un mismo sentimiento."

Tte. Coronel Pomar Corrientes, 20 de julio de 1931.


                La Revolución de 1931 se frustró porque algunos declinaron participar a último momento, “por inconvenientes en las comunicaciones entre los regimientos que debían sublevarse” y porque la rebelión de Gregorio Pomar no tenía las fuerzas o el poder de fuego suficiente para resistir los ataques del gobierno de Uriburu.

                Como consecuencia recrudeció la represión y la persecución política. Ordenan el cierre de los Comités de la Unión Cívica radical y la detención de los socialistas Repetto, Bravo, Dickman, Ghioldi y Alfredo Palacios; y los radicales Honorio Pueyrredón, Güemes, Rojas, Guido y Mosca, quienes fueron conducidos a la cárcel de Ushuaia. A Marcelo T. de Alvear lo desterraron a Montevideo, mientras que Gregorio Pomar escapó hacia Paraguay para luego asilarse en Uruguay.

En enero de 1933, Pomar encabezaría un nuevo levantamiento, esta vez acompañado, además por numerosos civiles pertenecientes a las filas radicales –entre ellos, Arturo Jauretche. En esta ocasión intentarían tomar el Campamento del Batallón de Ferrocarrileros 1 en Entre Ríos.

El 3 de enero de 1933, un grupo de valientes ciudadanos entrerrianos y radicales, comandados por tres productores rurales Eduardo, Roberto  y  Mario Kennedy, se levantaron y tomaron la ciudad de La Paz (Entre Ríos), en defensa de la democracia, contra el gobierno militar de facto del dictador Uriburu.

En la fracasada sublevación de los hermanos Kennedy estuvieron envueltos el Teniente Coronel Gregorio Pomar y también participó Héctor Roberto Chavero, que fuera conocido luego como Atahualpa Yupanqui.

Ese grupo de ciudadanos paceños encabezados por tres corajudos hermanos salió a la calle a pelear por la democracia. Si bien el intento revolucionario fracasa y Eduardo, Roberto y Mario Kennedy no lograron su objetivo, en el pueblo quedó el espíritu de lucha desplegado en defensa de las instituciones democráticas.

Lo que los documentos de la época revelan es que pudo establecerse luego que los principales componentes del grupo de atacantes eran: el ex teniente coronel Gregorio Pomar, Mario Kennedy, Justo J. Soler, Ricardo S. Castro, Pedro C. Castro, Fermín Garay, Heraclio Eudoro Meana, Juan Fonseca, Ramón Sáenz, Mario Lisboa y Tomás Zumalacarregui, todos ellos de conocida filiación Radical personalista

Ante el nuevo fracaso revolucionario, Gregorio Pomar tendría que volver al exilio, esta vez por casi una década.

Ya de regreso del exilio a comienzos de la década de 1940, fue electo diputado nacional por la Capital Federal por la Unión Democrática en 1946, año en que triunfó el candidato del Partido Laborista: Juan Domingo Perón. Su mandato como Diputado era para el período 1946/1948 integrando el Bloque de los “44” diputados radicales que, presididos por Ricardo Balbín se opusieron al gobierno del general Juan Domingo Perón (1946-1952).

                Durante los dos primeros gobiernos de Perón, la oposición sólo se concentró en un reducido grupo de diputados nacionales radicales, el conocido Bloque de los “44”, mientras que en el Senado eran todos peronistas. Durante este período los Diputados de la U.C.R. tuvieron que sufrir estoicamente penurias, denostaciones, vejaciones y persecución de todo tipo.

                En el ámbito interno Partidario, derrotada la Unión Democrática encabezada por el radicalismo, las autoridades partidarias nacionales de la UCR debieron renunciar. Ante la reorganización partidaria, Gregorio Pomar presidió la Comisión Ejecutiva Nacional que tuvo a su cargo la reorganización del radicalismo. Debido a que presidía su partido, en 1948 se negó a presentar su candidatura para obtener su reelección como diputado. Estuvo a cargo del Comité Capital de la UCR en los años 1950-1953.

                El Teniente Coronel Gregorio Pomar arriesgó su vida en defensa de las instituciones violadas con el golpe del 30 y con el fraude “patriótico” de 1932, fue un militar de ley que siempre respetó y defendió los más altos valores Republicanos y desde un principio hasta su fin abrazó la causa Radical: emancipadora, republicana, democrática y de respeto a la constitución Nacional y el estado de derecho. Falleció en Buenos Aires el 20 de mayo de 1954


Pablo Eduardo Vázquez

viernes, 20 de febrero de 2015

ENRIQUE MARTÍNEZ EL VICEPRESIDENTE DEL GRAN CAUDILLO

               Nació el 25 de julio de  1887 en la ciudad de Córdoba, (aunque algunos datan su fecha de nacimiento el 15 de agosto de manera errónea, puesto que la documentación que existe, es clara situando su nacimiento el día 25 de julio de 1887).
                Realizó sus estudios primarios en el Colegio “San José” de la capital cordobesa, y asistió a la escuela secundaria en el Colegio de la Inmaculada, de Santa Fe. Luego de su paso por el Servicio Militar, se trasladaría a Buenos aires para realizar sus estudios en la facultad de Medicina, allí por el año 1900, obteniendo su título de médico en 1910 graduado de la Universidad de Buenos Aires.
                Su Padre, Rogelio Martínez, nacido alrededor de 1857, era un inmigrante gallego, proveniente de la localidad de Marín, Provincia de Pontevedra, llegado a Córdoba en 1873, cuando todavía no había alcanzado la mayoría de edad. Logró abrirse paso entre la élite local contrayendo matrimonio al poco tiempo con su prima, Isabel de Berrotarán y Garzón, perteneciente a una familia fuertemente instalada en el medio social. De este enlace nacería Enrique Martínez y siete hijos más. Se dedicaría en la faz económica al comercio producto de la ayuda y el estímulo de su tío.
                Rogelio desempeñó el viceconsulado de España a comienzos de la última década del siglo XIX. En 1909 fue incluido en la una lista municipal impulsada por los comerciantes locales, obteniendo tras las elecciones una banca como concejal, y dos años más tarde pasó a presidir el Consejo Deliberante, posición desde la cual le tocó hacerse cargo interinamente de la Intendencia. Falleció a los 55 años de edad el 20 de abril de 1912.
                Como dato anecdótico en este artículo podemos decir que Víctor H. Martínez, vicepresidente de la Nación durante el Gobierno de Raúl Alfonsin.  Es hijo de Raúl Victorino, quién llegó a la diputación nacional en 1928 como presidente de la UCR. Y nieto de Heriberto Martínez, hermano de Rogelio y Tío de Enrique Martínez. También Alan García ex Presidente de Perú tiene lazos en la familia al ser éste esposo de María del Pilar Nores Bodereau, bisnieta de Rogelio Martínez.
                Enrique Martínez comenzaría su actividad política después de la revolución radical de 1905, siendo él, estudiante universitario en la Capital Federal, participaría en la fundación de un comité juvenil. Vuelto a Córdoba, su ciudad natal, se dedicó al ejercicio de su profesión y a la cátedra que dictó en la Universidad de Córdoba, más tarde dirigió los hospitales San Roque y Español, este último fundado por Heriberto Martínez, situado en el barrio que lleva el nombre de Rogelio Martínez.
                En el año 1913, Enrique Martínez se afilia a la Unión Cívica Radical, que el año anterior se había presentado por primera vez en los comicios para gobernador provincial, como consecuencia de la aprobación de la ley nacional conocida como Sáenz Peña, Al año siguiente, se sumaría también a las filas del radicalismo su primo Raúl Victorino Martínez. Rogelio, su padre, había fallecido el año anterior, el 20 de abril de 1912, por lo que no pudo ser parte de la actividad política de la familia.
                Creció su prestigio en la ciudad a partir del ejercicio de su profesión  y por la exposición pública que lo llevó a tener gran opinión de parte del electorado. Desempeñó los cargos de concejal municipal y diputado a la legislatura, siendo electo en 1916, el 26 de marzo de 1916 fue electo diputado por el tercer distrito que comprendía los departamentos Minas, Ischilín y Cruz del Eje. Más adelante, en febrero de 1917 fue votado para ser diputado nacional y ocupar la vacante originada a partir de que Elpidio González pasó a revestir el cargo de ministro de Guerra. En aquella oportunidad su diploma de legislador fue rechazado, pero al ser revalidado por el voto en marzo de 1918 logró ocupar una banca en la cámara baja del Congreso de la Nación hasta 1922.
                En el año 1926 fue candidato a intendente de la ciudad de Córdoba, en esta elección se enfrentó al ingeniero Emilio Olmos, la personalidad más prestigiosa en el orden local del partido demócrata. Martínez fue vencido en esa elección. En ese mismo año las autoridades de la Unión Cívica Radical lo designaron para reorganizar el partido en la provincia de Santa Fe. Luego de cumplir tareas allí, el radicalismo santafesino ganó las elecciones provinciales de 1926. Fue electo gobernador de Córdoba en diciembre de 1927, con José Antonio Ceballos como vicegobernador, Triunfó por un gran número de votos sobre la candidatura demócrata del doctor Julio A. Roca, y asumió el gobierno de su provincia el 17 de mayo de ese año, sucediendo en el cargo a Ramón J. Cárcano. Desempeñó el cargo hasta el 14 de agosto del mismo año, cuando fue designado por el colegio electoral como vicepresidente de Hipólito Yrigoyen, ante el fallecimiento del vicepresidente electo el Dr. Francisco Beiró, asumiendo la Vicepresidencia el 12 de octubre de 1928.
                Aquella elección presidencial donde la UCR llevó la formula Yrigoyen – Beiró, fue conocida como el “plebiscito”, porque el yirgoyenismo dobló en votos a sus opositores, 840 mil contra 440 mil de la formula radical antipersonalista Melo-Gallo.
                Don Hipólito tenía 78 años y además de su avanzada edad, su salud también hacia mella en el gran caudillo provocando que no pudiera desarrollar de la mejor manera sus actividades de presidente, pero la conspiración que comenzó a urdirse en su contra desde el mismo momento en que ganó las elecciones que habilitaron su segundo mandato se debió más a sus aciertos que a sus errores, el radicalismo al mando de Hipólito Yrigoyen había trastocado los intereses de muchos, en especial de aquella oligarquía que durante tanto tiempo se había servido y apropiado de la nación y que el radicalismo había mandado a cuarteles de invierno, también la unión Cívica Radical había expulsado a ciertos capitales extranjeros que respondían al imperialismo y tenían como “empleados” de sus intereses regionales a aquel contubernio que desangraba económicamente a la República, sumado a todo esto,  la gran crisis mundial, la llamada depresión del 29’, generó ciertos focos de incertidumbre en la sociedad.
Juan Domingo Peron junto a José Felix Uriburu
                La prensa argentina también fue parte importante de la conspiración agitando diariamente a las masas, los diarios Crítica, La Fronda y la Nación, habían encabezado una feroz campaña psicológica preparando a la opinión pública para que aceptara el golpe. Todo esto y la aparición de un grupo pseudo fascista al mando del General José Felix Uriburu de la que participaría también un joven militar llamado Juan Domingo Peron, fue preparando el escenario para el golpe de estado.
                Una fuerte gripe impidió a Yrigoyen continuar a cargo del Ejecutivo, que delegó en su vicepresidente, Enrique Martínez el 5 de setiembre. Ya no quedaba nada por hacer. El sábado 6 de setiembre de 1930 el Colegio Militar y algunas tropas sublevadas comandadas por el general José Félix Uriburu y el general Agustín P. Justo, acompañadas de columnas espontáneas de civiles, llegó en triunfo a la Casa Rosada donde el vicepresidente Martínez fue obligado a renunciar.
                Algunos historiadores importantes han marcado que enrique Martínez también participó de la conspiración en contra de Yrigoyen y que al momento de llegar a la casa de Gobierno el General Felix Uriburu, Martínez lo estaba esperando para firmar la renuncia ya pactada, debemos decir que a la luz de los hechos y las crónicas que hoy conocemos esto no es cierto, como ya dije, en ese momento, ya nada se podía hacer, sin embargo Enrique Martínez, cuando le pidieron que firmara su renuncia, este se negó y se resistió al punto de forcejear con los golpistas que se encontraban allí, hasta que le apuntaron con un arma, en ese momento recién ahí firmó su dimisión, este hecho demuestra a las claras que Martínez nunca conspiró contra el gobierno democrático de Yrigoyen aunque su personalidad no era justamente consecuente con la del gran caudillo, se dice que comulgaba más con las ideas Alvearista.
                Se dice, y se puede también interpretar leyendo las crónicas de la época que su actuación tanto en los cargos electivos como en la política, fue prudente y discreta. Gozaba y ganaba prestigio en las filas populares por la firmeza de sus convicciones partidarias, sus ideales, su conducta  y por su desprendimiento.
                De esta forma, se había consumado el primer golpe de Estado que terminaba con la legalidad constitucional y legitimaba la participación del poder militar en el gobierno. Finalizaba así la primera etapa de un gobierno popular y legítimo en la Argentina y se consumaba el primer golpe de Estado en el país, se daría paso a una de las épocas más nefastas de nuestra Nación, comenzaba la “Década Infame”.
                Después del golpe, Enrique Martínez fue puesto en prisión durante 2 años, luego de quedar en libertad, se alejó de toda actividad política, habiéndose radicado en Córdoba para entregarse al ejercicio de su profesión, ejercía la Dirección del Hospital Español de la ciudad de Córdoba. En febrero de 1938, sufre un accidente de equitación en su estancia, siendo trasladado al Sanatorio Pizarro de Villa María, donde falleció el día 20 de febrero de 1938 a causa de una peritonitis producida como consecuencia de dicho accidente.


 

Pablo Eduardo Vázquez

sábado, 18 de octubre de 2014

Elpidio González: Humildad, Austeridad y honestidad al servicio de la República

 Hablar de un hombre que llegó pobre a la política y se fue pobre de la misma no habla de capacidad, pero si dice mucho de cómo tendría que ser el ejercicio del poder y como el tránsito por el mismo no debiera ser un trampolín hacia el bienestar o progreso de la situación personal del individuo. Existiendo a lo largo de la historia política de nuestro país tantos casos contradictorios y en contrapunto con este ejemplo es que el accionar político de Elpidio González vale rescatarlo y ponderarlo como un inagotable ejemplo.
No habla de capacidad política, como dijimos, pero habla de honestidad, conducta, ética y moral puesta al servicio de la patria y el pueblo. Tal vez esta sea la razón por la cual Elpidio González haya sido olvidado prácticamente por completo de la Historia Política Argentina y creemos que es porque su “Ejemplo pone en evidencia a muchos otros que ostentaron el poder a iguales niveles que Elpidio González pero a diferencia de este se sirvieron de la Política, del poder y de la República para beneficio personal.
Nació en Rosario, el 1 de agosto de 1875, sus padres fueron Domingo González (coronel del ejército) y Serafina. Realizó sus estudios primarios y secundarios en Rosario y posteriormente se mudó a Córdoba con su madre donde cursó estudios universitarios de Derecho en la Universidad Nacional de Córdoba, logró llegar a quinto año para luego recibirse de abogado en 1907 en la Universidad Nacional de La Plata.
Su trayectoria Política comenzará a comienzos del Siglo XX cuando se sumó a las filas de la Unión Cívica Radical, fue amigo personal y parte del grupo más cercano a Hipólito Yrigoyen.
Participó de la Revolución Radical del 4 de Febrero de 1905 comandando un pelotón revolucionario, después de esta revuelta, como resultado de la misma, sería la primera vez que debió sufrir la pena de prisión por su accionar político y revolucionario.
Con la aprobación de la Ley Sáenz Peña fue candidateado como gobernador de Córdoba, con vistas a las elecciones de 1912, pero rechazó esta propuesta aunque participó activamente en la campaña electoral entablando una relación fluida con Yrigoyen, esta campaña contó con el apoyo del payador Gabino Ezeiza y el cura Gabriel Brochero. En ese mismo año fue elegido diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires.
En 1916 es elegido diputado nacional por la Provincia de Córdoba. Se desempeñó como Ministro de Guerra entre 1916 y 1918 y Jefe de Policía de la Ciudad de Buenos Aires entre 1918 y 1921. En este último año fue elegido presidente de la Unión Cívica Radical.
En 1922 fue elegido vicepresidente de la Nación acompañando a Marcelo T. de Alvear (1922-1928), luego de derrotar a la alianza de partidos conservadores llamada Concertación Nacional. Durante este mandato mantuvo un fuerte enfrentamiento con el presidente, como fruto del conflicto entre yrigoyenistas o personalistas y alvearistas o antipersonalistas.
En 1928 durante la segunda presidencia de Hipólito Yrigoyen (1928-1930) fue Ministro del Interior hasta el golpe militar del 6 de septiembre de 1930, que lo encarceló durante dos años.
En 1933, al dejar la prisión y al estar al mando de la Unión Cívica Radical el Dr. Marcelo T. de Alvear con quien mantenía fuertes diferencias políticas se fue distanciando de la vida política.
Su contexto personal lo encontraba en un momento de difícil situación económica, una hipoteca que pesaba sobre su casa de la calle Gorostiaga fue ejecutada y debió ir a vivir a una humilde pensión. Ante la necesidad de buscar una actividad para ganarse la vida, consiguió trabajar como corredor de la empresa de anilinas "Colibrí" vendiendo anilinas, betún y pomadas en la calle.
Así fue como el secretario de la Presidencia lo vio vendiendo anilinas en Plaza de Mayo, al comunicárselo al Presidente J.P Justo, éste le entrega un sobre con dinero para Elpidio, ante aquel buen gesto respondió: “No voy a permitir que me ofenda el Presidente ni nadie, por mas buena voluntad que haya en el medio”.
Debido a esta circunstancia, el Diputado conservador Adrián Escobar presenta un proyecto de ley que establece la pensión vitalicia para los ex presidentes y vicepresidentes, (dando origen aquí a las Jubilaciones de Privilegio). En el debate parlamentario, se hace alusión al caso de González.
Cuando un amigo le comenta eufórico a Elpidio que de ahora en mas cobrará 2000 pesos de jubilación por sus funciones, la respuesta fue tajante: “No, yo no puedo aceptar eso. Hay que servir a la Nación con desinterés personal, y después de disfrutar el honor de haber sido presidente o vice, no se le puede exigir al Estado que nos mantenga con altos sueldos vitalicios”.
Pero para no dejar dudas, con la ley ya sancionada y promulgada, envía una carta al Presidente de la republica: “…cúmpleme dejar constancia ante el señor Presidente, mi decisión irrevocable de no acogerme a los beneficios de dicha ley. Al adoptar esta actitud cumplo con íntimas convicciones de espíritu.
Reaparecerá en la política después de muchos años en 1942, en aquel entonces juntamente con una invitación hecha al Comité Nacional de la Unión Cívica Radical por parte del Partido Socialista para participar de una conjunción de partidos políticos (Unión Democrática), reaparece don Elpidio González para ser recibido en audiencia por el presidente Ramón S. Castillo, a quien solicitó diera por terminada de una vez y para siempre la era del fraude en la Argentina.
La posición unionista iba tomando consistencia en varias provincias, y también en la Capital Federal. Por su parte, Elpidio González, Amancio González, Zimmerman y Pueyrredón viajaron a Rosario para entrevistarse con Amadeo Sabattini en donde conversaron sobre una fórmula Pueyrredón–Sabattini y presentarla a la Convención Nacional con la finalidad de neutralizar los objetivos unionistas. Lo que luego sucedería es otra historia. Pero luego de ser derrotada su posición hacia dentro de La Unión Cívica Radical, Elpidio González, fiel a lo que fue durante toda su vida y una vez mas respetando las mayorías y la lealtad a su Partido se puso a la cabeza de la campaña, siendo este su último accionar político.
A principios de 1951 fue operado, estuvo internado seis meses en el Hospital Italiano porque no tenía hogar ni quién se encargara de atenderlo. Fallece en Buenos Aires, 18 de octubre de 1951.
Un ejemplo que merece ser recordado y tenido en cuenta constantemente por su honestidad, desinterés personal, su convicción intransigente y su lealtad a su partido, sus ideas y a la Patria.

Pablo Eduardo Vázquez