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miércoles, 30 de noviembre de 2016

ESTEBAN ADARO: Gobernador y Diputado Nacional – San Luis


                Esteban Adaro, nació en San Luis el 29 de junio de 1875. Era nieto de Antonio Esteban Adaro, quien fuera un militar que luchó en la Guerra de Independencia Argentina y que participó en las guerras civiles argentinas en el bando del partido unitario. Además, era el mejor amigo del Coronel Pringles.

                Se recibió de médico y ejerció en su vida profesional como médico cirujano. Desde muy joven se unió a la Unión Cívica Radical, adhiriéndose en un principio a la política de la abstención electoral preconizada por Hipólito Yrigoyen. Fue un conspicuo dirigente de la U.C.R. Después de la revolución radical de 1905, sin embargo, vio una oportunidad para su partido a nivel provincial, estableciendo una alianza con sectores descontentos del Partido Autonomista Nacional junto a grupos derivados del mitrismo, conocidos en San Luis como republicanos y nacionalistas.

                De esta forma, fue el primer Gobernador de San Luis de tendencia radical. Llegó al poder en 1907, mediante una coalición entre radicales, nacionalistas, autonomistas y republicanos. Ganó las elecciones provinciales por amplio margen, pero al formar su gabinete se valió únicamente de radicales y escasas figuras autonomistas, dejando fuera a republicanos y nacionalistas como Adolfo Rodríguez Saá, Alberto Arancibia Rodríguez, Juan Daract y Guillermo Levingston, quienes produjeron un conato revolucionario el 24 de agosto de 1907, día en que debía asumir Adaro. No obstante, Adaro se reunió con los legisladores adeptos y juró en su presencia en un galpón de un acopiador de cueros y prestó juramento, designando como ministros al doctor Ramón Suárez y al ingeniero José Alric, entre otros. El 6 de setiembre se interviene la provincia y se nombra Interventor Nacional a Manuel de Iriondo. Adaro, no logró ocupar las instalaciones del gobierno hasta la llegada del interventor federal Manuel de Iriondo; éste obligó a los revolucionarios a abandonar la capital y reunió a los legisladores, que tomaron nuevamente juramento el 16 de septiembre. Pero nuevas dificultades políticas provocaron una nueva intervención en 1909, el 16 de marzo se lanza un nuevo levantamiento revolucionario contra el Dr. Adaro con una posterior Convocatoria a electores de gobernador, dando por terminada su gestión administrativa cuando se nombra Interventor Nacional a Julio Botet, debido al descontento en la Legislatura por la vigilancia policial impuesta por Adaro.

                El Dr. Adaro sobresalió por su honradez y amplia cultura y por haber desarrollado una ponderosa obra a pesar de las dificultades que trabaron su gobierno. Entre las que sobresalen el camino al Potrero de los Funes, La mensura de las colonias de Martín de Loyola, Nueva Constitución y Porvenir, ubicadas en la región sur del Departamento La Capital, además, se fundaron las colonias La Verde y La Calzada. También se delineó el pueblo de Coronel Rodríguez, y la construcción del acueducto "Vulpiani" en San Roque y los trabajos de captación del agua del Conlara, en el mismo lugar que se captara por primera vez en 1858. En la capital estimuló la creación de talleres de carpintería, talabartería, armería y herrería.

                En Mercedes inauguró una gran escuela graduada y en San Luis la escuela Lafinur, cuyo edificio había sido levantado por su antecesor en el centro de la plaza 25 de Mayo. Creó una comisión especial para fijar definitivamente las fronteras con la Provincia de Córdoba, reorganizó y equipó cuidadosamente a la policía provincial, creó colonias agrícolas y abrió caminos en el interior de la provincia. La actividad literaria tuvo durante su período de gobierno un auge notable, inspirada en la figura de Juan Crisóstomo Lafinur, que en esa época comenzó a ser considerado un prócer provincial; el gobierno adhirió a este estallido cultural adquiriendo vastas colecciones de libros para las bibliotecas provinciales. También mandó difundir el Código de Procedimientos Criminales para la provincia y se edificaron escuelas en varias localidades.

                El gobierno de Adaro nunca logró mantenerse a salvo de conflictos de poderes, tanto con la legislatura como con las municipalidades más poderosas, como las de la capital y Villa Mercedes, en las cuales predominaban los conservadores. La situación se tornó insostenible cuando el presidente José Figueroa Alcorta tomó abiertamente partido por sus opositores, decidido a ganar las siguientes elecciones.

                Posteriormente ingresó a Sanidad Militar. Más tarde, fue elegido Diputado Nacional por San Luis desde 1924 a 1928.

                Después de una larga trayectoria defendiendo los principios ideológicos, éticos y morales de la Unión Cívica Radical, dejó una gran obra pública para san Luis, pero sobre todas las cosas, dio una clara muestra de honradez y servicio para toda la sociedad puntana, falleció el 30 de noviembre de 1934.


Pablo Eduardo Vázquez

lunes, 17 de octubre de 2016

Adolfo Saldías



Abogado, Historiador y Fundador de la U.C.R.
 

                         Nació en Buenos Aires el 6 de setiembre de 1849 en el seno de una tradicional familia.  Hijo del escribano Adolfo Saldías y de Carmen Castellote, fue bautizado el 28 de diciembre en la parroquia de San Ignacio.  Fue su abuelo paterno José Antonio de Saldías, nacido en El Olivar, Chile, el 7 de abril de 1791, descendiente de Pedro I, quien participó en la guerra de la Independencia y que cruzó la cordillera con O´Higgins y otros oficiales.  Por la parte materna, fueron sus abuelos Francisco Castellote, aragonés, que combatió en las Invasiones Inglesas como oficial del regimiento de Arribeños y luego de Patricios de Buenos Aires; y Antonia Estefanía Palacios, que fue una de las damas porteñas que junto a sus esclavos ayudó a defender la ciudad de Buenos Aires, contra el invasor inglés.
El matrimonio Saldías-Castellote instaló su hogar en la amplia casona de la calle Esmeralda 286 (hoy 848).  En esa espaciosa casa trajinaba la numerosa servidumbre, a la que Saldías recordó siempre con afecto y como sus iguales. En ese hogar paterno, impregnado con las ideas unitarias de su familia, nació y se formó Adolfo Saldías.  La familia Saldías solía pasar largas temporadas estivales en la estancia de Lobos, pero en la primavera de año 1872, el padre de Adolfo, enfermó gravemente. Falleció el 8 de enero de 1873, a los 47 años de edad.
Adolfo, Cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires. El 12 de febrero de 1870, “La Discusión” publicó la introducción de un trabajo de Adolfo Saldías, titulado “La República y el Catolicismo”, bajo el seudónimo de “Fausto” que dedicó, entre otros, a Leandro N. Alem, que con sus 27 años ya se perfilaba como el futuro caudillo político.  Ese fue el comienzo de una amistad que duró hasta la muerte de Alem en 1896. El 14 de julio de 1873, a los 23 años, finalizó sus estudios doctorándose en Derecho y  exponiendo ante la Universidad de Buenos Aires su “Tesis” sobre el “Matrimonio civil, estudios de los capítulos III, IV y V, del Título 14. Sección 2da., Libro 1º del Código Civil”.  Este trabajo fue presentado 16 años antes de que el Congreso Nacional sancionara la ley sobre esta materia.  Fue su padrino de tesis el doctor Carlos Tejedor.  Recibió el diploma de honor de manos del doctor Juan María Gutiérrez, rector de la Universidad.
Comenzó a actuar en política a través del Partido Autonomista, liderado por Adolfo Alsina, junto con Aristóbulo del Valle, Leandro Alem y Bernardo de Irigoyen, además, fue un activo miembro de la masonería argentina.
El 24 de setiembre de 1874 estalló la revolución encabezada por Mitre.  Saldías,  que recién había contraído matrimonio, preparaba un viaje a Europa, pero en virtud del decreto de las autoridades constituidas, que llamaba a la Guardia Nacional a las armas fue a servir en el 5º Regimiento,  como capitán de Compañía. El 7 de diciembre las fuerzas revolucionarias fueron vencidas en “Santa Rosa” por las tropas al mando del entonces coronel Julio A. Roca, terminando con esta batalla la revolución. Saldías participó en estos acontecimientos, actuando en la ciudad de Buenos Aires y en la isla Martín García.
El 26 de setiembre de 1875, el gobernador Carlos Casares promulgó la ley de Educación común, y nombró director de la nueva repartición a Sarmiento, en esas nuevas funciones, llevó como secretario a Adolfo Saldías.  Seis meses después, el 26 de marzo de 1876 fue electo diputado a la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires.  Iniciaba así, a los 26 años su vida de estadista.  Fueron sus pares en aquella Legislatura, Roque Sáenz Peña, Lucio V. López, Ataliva Roca, Ricardo Lavalle, Julio Fonrouge, Rafael Hernández y Enrique B. Moreno entre otros.
Paralelamente a su tarea como legislador, Saldías trabajaba en su nuevo libro: “Ensayo sobre la historia de la Constitución Argentina”, que llegó a la opinión pública en febrero de 1879.
Estallada la revolución de 1880, signada por la sucesión de Nicolás Avellaneda y la federalización de la ciudad de Buenos Aires, después de dos meses de lucha en los que participó activamente en defensa de la autonomía provincial y de la integridad de su territorio, Saldías decidió viajar a Europa.  Embarcó el 10 de marzo de 1881, en compañía de su primera esposa Irene Arruda y llegaron a Barcelona el 3 de abril.
En Europa, publicó dos libros en París:  “Los Minotauros”, y el primer tomo de la “Historia de Rozas y su época”, que publicó en 1881 y que en la segunda edición de 1892 llevaría el título definitivo de “Historia de la Confederación Argentina”.  El segundo tomo vería la luz en 1884 y el tercero en 1887.  Las inquietudes de la investigación sobre la época que meditaba, llevaron a Saldías a reunir gran cantidad de material. Manuelita Rosas le escribió a Saldías, él y su esposa visitaron a Manuelita en Londres y ahí tuvo el historiador oportunidad de ver algunos papeles del archivo. En 1887, Manuelita, la Hija del restaurador, puso todo el archivo a su disposición definitivamente. Para la segunda edición de esta obra en 1892, corregida y aumentada, Saldías contó con numerosa documentación que le había sido enviada en baúles desde Londres. Dos años después de la muerte de Manuelita, acaecida en 1898, Máximo Terrero y sus hijos continuaron enviándole documentos del archivo.
Su curiosidad y su lealtad intelectual lo llevaron a descubrir documentos hasta entonces ocultos u olvidados. Historia de la Confederación Argentina estaba dedicado a Mitre, a quien envió una copia para que lo juzgara. Mitre le respondió lapidariamente, condenando el trabajo. La obra de Saldías no era la apología de Rosas; era un trabajo honesto de un liberal, que lo había desarrollado con criterio liberal, y condenando muchos aspectos del gobierno de Rosas, pero no todos. Rescató su gobierno fuerte, y sobre todo, la defensa de la soberanía nacional durante el período de los bloqueos franceses e ingleses (1838-1850). El libro de Saldías y su condena por Mitre fueron señalados como el momento fundacional del revisionismo histórico argentino.
Saldías regresó a Buenos Aires en marzo de 1882.  Le compró al Dr. Manuel Bilbao su parte del diario “La Libertad”, que compartió con Edelmiro Mayer y Juan José Lanusse y se hizo cargo de la Redacción, desde el 12 de julio.  Desde allí y durante casi dos años, llevó una oposición tenaz y constructiva al gobierno de Roca. Saldías produjo una extraordinaria obra intelectual, reflejando también su pensamiento y su ideario político en varios periódicos a los que estuvo vinculado desde los veinte años: “El Fénix” (1870), “El Nacional”, junto a Sarmiento; “La Libertad” (1882/3) y “El Argentino” (1890/93).  Fue uno de los periodistas más combativos de su tiempo.
El 23 de setiembre fue proclamado con mayoría de votos para diputado a la Convención Constituyente.  El 8 de febrero de 1883 comienza la publicación del Capítulo XX “Conquista del Desierto 1833-1834”, del Tomo II de la “Historia de Rozas y su época. Algunos trabajos que Saldías publicó en “La Libertad” los reimprimió en su libro “Civilia”, en 1888.  Renunció a la redacción del periódico en diciembre de 1883. En 1884 publicó el segundo tomo de la “Historia de la Confederación Argentina”.
Fue designado como miembro de la Comisión de la Biblioteca Popular de Belgrano, en abril de 1885; y luego miembro del Consejo Escolar del Distrito, y presidente del mismo. En mayo de 1888 Saldías parte nuevamente hacia Europa, mientras tanto la salud de su esposa Irene se fue agravando.  Irene Arruda de Saldías falleció en París, el 27 de febrero de 1889.  La muerte de su compañera lo devolvió al país y a la política, de la que se había alejado desde su renuncia a “La Libertad”.
Una Vez en Buenos Aires, participó de todas las actividades de la oposición. El doctor Manuel Gorostiaga tuvo la iniciativa de hablar con hombres de la oposición para acercarlos.  De esas conversaciones surgió el banquete del mes de junio de 1889, en el Café de París.  Pocos días después se volvían a reunir en la casa de Aristóbulo del Valle, donde concurrieron, además de Adolfo Saldías, Bartolomé Mitre, Vicente Fidel López, Bernardo de Irigoyen, Luis Sáenz Peña, Leandro N. Alem, Delfín Gallo, Pedro Goyena, José Manuel Estrada, Miguel Navarro Viola, Lucio Vicente López, José María Cantilo y Mariano Demaría, entre otros.
Nacía una nueva fuerza, formada por hombres de diversas tendencias políticas: liberales, autonomistas y católicos.  El domingo 15 de abril de 1890, quedó constituida la Unión Cívica, en la asamblea del Frontón Buenos Aires, ubicado en la calle Córdoba 1130. Los periódicos apoyaron la política de la oposición.  A “La Nación” se unió “La Prensa” y el 1º de julio apareció “El Argentino”, órgano oficial de la Unión Cívica.  Sus redactores fueron Joaquín Castellanos, Adolfo Saldías, Francisco Barroetaveña, Lisandro de la Torre, y Emilio Gouchón.
El 26 de julio de 1890 estalla la Revolución del Parque.  La Junta Revolucionaria se concentró en el Parque de Artillería y se fueron formando muchos cantones.  Varios regimientos se plegaron a la revolución.  Alem era el Jefe político y el general Luis María Campos el responsable de la acción militar. Luego de algunas acciones militares, solo quedó la salida de un armisticio.  Francisco Wright y Adolfo Saldías fueron comisionados para negociarlo.  Carlos Pellegrini y Aristóbulo del Valle se entrevistaron y acordaron un armisticio por veinticuatro horas, para enterrar los muertos; así fue que llegó la capitulación en términos honrosos para civiles y militares.
En 1891, Julio A. Roca líder del oficialista Partido Autonomista Nacional, pactó con Bartolomé Mitre una fórmula de unión entre los dos partidos, el acuerdo se formalizó el 16 de abril de 1891, y al oponerse Alem, provocó la ruptura de la Unión Cívica.  Sus seguidores crearon la Unión Cívica Radical.  Por su parte los seguidores de Mitre formaron la Unión Cívica Nacional. Allí Adolfo Saldias se mantuvo firme a sus convicciones y fue uno de los miembros fundadores de la U.C.R.
El 20 de diciembre se realizó un mitin radical en el frontón de Buenos Aires que reunió una multitud, esto generó la preocupación del oficialismo y ante la proximidad de las elecciones,  el 2 de abril de 1892, el presiente Pellegrini declaró el estado de sitio y ese mismo día fueron detenidos Alem y Victor M. Molina, sin ser respetados sus fueros parlamentarios, y también Martín M. Torino, Guillermo Leguizamón, Adolfo Saldías, el coronel Martín Irigoyen, Francisco Barroetaveña, Joaquín Castellanos, entre otros, y luego detenidos e incomunicados a bordo de la corbeta de guerra “La Argentina”.  Bernardo de Irigoyen quedó confinado en su campo “La Choza”, cerca de Luján.  Los políticos encarcelados fueron deportados a Montevideo.
el lazareto Rossetti
Quedaba claro que la única vía posible para desterrar a ese contubernio conservador adueñado del poder era seguir el camino revolucionario. La revolución de 1893 lo encontró a Saldías junto a Alem y el 21 de setiembre fue detenido con otros dirigentes radicales, recluidos primero en el pontón “Ushuaia” y luego en el hospital flotante, más conocido como el lazareto “Rossetti”, donde permanecieron casi un mes. El exilio del año 1893, que se prolongó hasta febrero del 94, le deparó a Saldías conocer a Sara Guillot y Conde con la que contrajo matrimonio el 14 de junio de ese año.
Las diferencias entre saldias e Hipólito Yrigoyen después de la muerte de Alem, produjeron el distanciamiento de Saldias de la Unión Cívica Radical, aunque sostuvo y siguió manteniendo y defendiendo los mismos principios hasta el final de su carrera política. El 1º de mayo de 1898, llegaba a la gobernación de la provincia de Buenos Aires, el doctor Bernardo de Irigoyen, quien ofreció a Saldías la cartera de Obras Públicas, cargo que éste desempeñó durante tres años. En 1902 es elegido Vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires, acompañando a Marcelino Ugarte.
En 1906 se incorporó a la Cámara de Diputados de la Nación, al mismo tiempo, publicaba “La evolución republicana en la Revolución Argentina”, y escribió la “Vida y obra del Padre Castañeda”. Concluido su mandato como diputado nacional, Saldías pudo volver a sus libros y a la gran colección de documentos que había logrado reunir durante muchos años.
En el año 1910, el Gobierno Nacional designa como Interventor de La Rioja al Dr. Adolfo Saldías. El 5 de noviembre de 1911 la Junta de Historia y Numismática Americana lo incorporó como miembro activo, en agosto de 1912 fue designado Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en Bolivia. Después de permanecer Saldías más de seis meses ininterrumpidos en la ciudad de La Paz, pidió una licencia por cuestiones de salud. A comienzos de octubre de 1913 vuelve a La Paz con su hija, reanudando las conversaciones con las autoridades bolivianas y la correspondencia con nuestro ministro de Relaciones Exteriores, en relación con un conflicto estallado por cuestiones de límites. Para alejarse del crudo invierno de La Paz, en 1914 vuelve a Buenos Aires en uso de licencia, reanudando enseguida las actividades culturales. En septiembre 1916, Saldías regresó con su familia a La Paz, falleciendo en dicha ciudad el 17 de octubre a la edad de sesenta y cinco años.
Una vez llegados sus restos a la ciudad de Buenos Aires, y ya ejerciendo la Presidencia de la Nación Hipólito Yrigoyen, de acuerdo al decreto de honores del gobierno nacional, el cortejo fúnebre fue escoltado desde la estación Retiro por el Regimiento 6º de Caballería y presidido por los ministros de Relaciones Exteriores y Guerra, representantes del cuerpo diplomático, intendente municipal, altos funcionarios, amigos del extinto, miembros de su familia y público.

Fuente Consultada: www.revisionistas.com.ar

 
Pablo Eduardo Vázquez

lunes, 6 de junio de 2016

Nereo Crovetto

Gobernador de Buenos Aires



                Nereo Crovetto Burgos, nació en Balcarce, Provincia de Buenos Aires, en 1875. Su padre fue Manuel Crovetto, nacido en Italia, mientras que su madre era Fermina Burgos, de nacionalidad Argentina. Tanto sus padres como el mismo Nereo Crovetto, fueron grandes hacendados de la zona de Balcarce, Nereo era un fiel exponente del trabajo agropecuario, representante genuino de la vida bonaerense, además se había graduado de Abogado. Llegó a integrar en 1929, la comisión directiva de la Sociedad Rural Argentina en carácter de vocal.

                Su esposa era Concepción Costa con quien tuvo una hija: Juana Crovetto Costa, nacida en Balcarce el 26 de Marzo de 1892.

                Militó desde joven en la Unión Cívica Radical, Se incorporó a la Unión Cívica, en sus difíciles comienzos, en 1889 y permaneció fiel a sus postulados, viviendo horas de incertidumbre junto a sus amigos, en épocas aciagas, sin esquivar la contribución de su esfuerzo personal cuando fue necesario afrontar la lucha abierta por el mejoramiento democrático.

                En 1917, fue nombrado comisionado municipal de la localidad de Balcarce. El 18 de abril de 1918 el Dr. Cantilo designó una Comisión Honoraria destinada a organizar el Museo Colonial e Histórico de Lujan, la misma quedó constituida de la siguiente manera: Presidente: Enrique Rodríguez Larreta; Vice presidente: Marcelino Barrera Vegas; Vice presidente 1º: Nereo Crovetto; Secretario: Martín Noel: Pro Secretario: Enrique Udaondo; Tesorero: Telésforo Ubios; Delegado en Luján: Domingo Fernández Beschtedt.

                Posteriormente ocupó la presidencia del Banco Hipotecario Nacional en 1921, a pedido del propio Presidente Hipólito Yrigoyen de quien tenía gran admiración y respeto y con quien siempre se identificó dentro de las filas del radicalismo. Fue larga y exitosa su actuación en ese poderoso organismo donde, una vez cumplido el período de ley, y tras un breve intervalo fue reelecto, hasta el 15 de noviembre de 1929 cuando renunció a fin de ser candidato a gobernador de la Provincia de buenos Aires.

                Nereo Crovetto representaba en su accionar los ideales partidarios, era uno de los más fieles intérpretes de los principios ideológicos de la U.C.R. La proclamación de Crovetto, corno candidato a Gobernador de la Provincia de Buenos Aires por la Unión Cívica Radical, se llevó acabo en La Plata el 13 de noviembre de 1929. La convención partidaria, indecisa en sus primeras reuniones, giró en torno de otras personalidades cuyos nombres polarizaban voluntades y ponían de manifiesto los distintos matices que entraban en la composición de esa asamblea. En determinados momentos la opinión pareció flotar entre los nombres de los señores Juan Garralda, diputado al Congreso, Francisco Ratto, ministro de Hacienda del gobernador Vergara, y Francisco Emparanza, legislador nacional y presidente de la Unión Cívica Radical de la provincia. Finalmente todas las aspiraciones coincidieron en un solo nombre, sugerido por el propio Hipólito Yrigoyen, Nereo Crovetto, fue consagrado por 77 votos sobre un total de 80 convencionales. En idénticas condiciones quedó electo el candidato a vicegobernador, que fue Juan Garralda.

                Las elecciones se llevaron a cabo el 1° de diciembre de 1929, y como resultado, se obtuvieron las siguientes cifras: Unión Cívica Radical (Nereo Crovetto y Juan Garralda) 178.274 votos; Partido Conservador (Antonio Santamarina y Edgardo J. Miguez) 125.138 votos; el Partido Socialista (Nicolás Repetto y José Lemos) 20.721 votos y se registraron 8.057 votos en blanco. Crovetto, fue elegido gobernador de Buenos Aires por la más alta suma de sufragios que hasta entonces se conociera en elecciones de esa naturaleza. Prestó juramento ante la asamblea legislativa el 1° de mayo de 1930. Dio un decreto el mismo 1° de mayo organizando su gabinete de la siguiente forma: Ministro de Gobierno el doctor Luis Rodríguez lrigoyen; Ministro de Hacienda don Manuel del Carril y Ministro de Obras Públicas el ingeniero Pedro T. Pagés.

                Como todo flamante gobierno, comenzó un reordenamiento del personal destinado a obtener un funcionamiento estatal acorde con los objetivos de su política. En mayo dispuso el cese de comisiones y licencias, decretó también el impedimento para desempeñar, a la vez, cargos nacionales y provinciales. En este último aspecto, al marcar públicamente la incompatibilidad de altos funcionarios, como el Director de Higiene con el del Hospital de Niños, mostraba un encomiable rigor y decoro en la actividad pública. Fueron además suspendidos comisarios que no se esmeraban en publicar la ley contra el juego y escribanos que no concurrían con la asiduidad necesaria a sus oficinas de Contratos Públicos.

                Evidentemente, parecía que el Dr. Crovetto continuaría en la senda de su antecesor, Valentín Vergara. El 5 de junio encomendó al Banco de la Provincia la venta de $ 5.000.000 en títulos de deuda interna, para pagar obras de edificios públicos y escuelas. También saldó deudas con la empresa constructora del Pasaje Monteverde en La Plata.

                Al reglamentar la Ley Nacional 11.544 de jornada legal de trabajo, siguió la política obrera de los anteriores gobiernos de su partido político: el Departamento de Trabajo se encargaría del cumplimiento de las ocho horas diarias o cuarenta y ocho semanales en el trabajo de obreros y empleados; que en casos de insalubridad se reducía a seis o treinta y seis.

                Poco se puede decir del gobierno del Dr. Crovetto, pues sólo estuvo en el cargo hasta el 6 de septiembre de 1930, el gobierno legítimo del Dr. Crovetto fue desalojado por la revolución militar, encabezada en el orden nacional por el general José Félix Uriburu, siendo reemplazado por Carlos meyer Pellegrini como Interventor federal, la cesación en el proceso republicano democrático, a raíz del nefasto golpe de Estado llevado adelante por José Felix Uriburu y su “corte” del GOU, que interrumpirían el proceso democrático iniciado en nuestro país a partir de la ley Saenz Peña en 1912 y que de esta manera reestablecería en el poder de la nación a aquellos sectores más reaccionarios, elitistas, y golpistas. Volvía al poder aquel contubernio que la Unión Cívica Radical había desterrado, de esta forma se daba inicio a una nueva etapa en nuestro país de fraude y persecución que muy bien fue llamada “década Infame”.

                Luego de la revolución de 1930, Crovetto se retiró a la vida privada. Falleció en la Ciudad de Buenos Aires, en 1939.





Pablo Eduardo Vázquez

viernes, 29 de enero de 2016

Aristóbulo del Valle: Un Hombre de Estado

 Nació en Dolores, provincia de Buenos Aires el 15 de marzo de 1845. Su madre era Isabel Valdivieso, su padre, el coronel y estanciero Narciso del Valle, fue edecán de Juan Manuel de Rosas, y pertenecía a ese grupo de pioneros que conquistaron el desierto y extendieron la colonización ganadera; creando estancias, abriendo caminos, levantando fortines y pueblos. Muerto su padre, la familia de del Valle se trasladó a Buenos Aires.


                En Buenos Aires, Aristóbulo, realizó sus estudios, egresando del que más tarde sería el Colegio Nacional de Buenos Aires, para luego cursar la carrera de abogacía en la Universidad de Buenos Aires. Al estallar la Guerra de la Triple Alianza abandonó la carrera para ingresar en el ejército. Al terminar la contienda, retomó los estudios y se graduó como abogado en 1869 junto a otros prestigiosos como Alem, Dardo Rocha y Demaria, el tema de su tesis fue la intervención federal en el territorio provincial.

                Desde joven se desempeñó como redactor del periódico “El Nacional”. Una vez graduado, trabajó hasta su muerte como profesor de Derecho Constitucional. Sus clases llegaron a hacerse famosas en la ciudad, pues congregaban a estudiantes, intelectuales y personas ajenas a la Universidad que querían oír sus reflexiones.

                Aristóbulo Del Valle, al igual que su padre, adhirió siempre al federalismo y al autonomismo de la Provincia de Buenos Aires. Más tarde, su hermano Tadeo y su sobrino Delfor lo siguieron en sus ideas y su lucha afiliándose a la Unión Cívica Radical desde su nacimiento y participando activamente de la militancia, Delfor sería más tarde Diputado.

                Ingresó en la actividad política desde muy joven, siguiendo a Adolfo Alsina en el Partido Autonomista de la Provincia de Buenos Aires, actuando junto a Leandro Alem, de quien era su amigo, y con quien buscó desde un principio impulsar un sistema político efectivamente democrático. En 1870 fue elegido diputado nacional y en 1876 fue elegido senador nacional, llegando a presidir la Cámara Alta en 1880. Era considerado uno de los oradores más brillantes del país. Se declaró como un constitucionalista de profundo sentido republicano, nacional y democrático.

                Alsina y Sarmiento fueron sus maestros, su referente era Adolfo Alsina, toda esa generación se formó bajo la sombra y las ideas de ese hombre impulsivo, popular y valiente. Cuando Adolfo acordó con Mitre, sus discípulos, tomaron distancia del maestro. Sin embargo nunca dejaron de respetarlo.

                En el partido Autonomista existían dos tendencias políticas. El 12 de Enero de 1870 firma el manifiesto del Club 25 de Mayo y es elegido Vicepresidente, sus adversarios dentro del partido fundan el Club Libertad, a ambos los une la oposición a la federalización de Buenos Aires, pero por su distinta composición social e ideología, frente a las elecciones a diputados provinciales levantan sus propios programas y listas de candidatos.

                Pone el acento en el sufragio y en la autonomía de los municipios; se pronuncia por la abolición de los servicios y contra el acaparamiento de las tierras públicas y pide que éstas se pongan al alcance de la gente humilde. Integran la lista del Club 25 de Mayo, Aristóbulo del Valle, Leandro Alem, Dardo Rocha, Carlos Pellegrini y Luis Sáenz Peña.

                El 18 de Abril se realizan las elecciones; del Valle obtiene el mismo número de votos que Rocha, pero no es electo. Al año siguiente, el 24 de Abril de 1871, se realizan elecciones para elegir a los integrantes de la Convención Revisora de la Constitución Provincial. Esta vez del Valle resulta electo. También en 1871 integra la Comisión Popular que presta ayuda a los afectados por la fiebre amarilla. El mismo contrae la enfermedad, pero se salva. Del Valle fue nombrado ministro provisional de Gobierno del coronel Alvaro Barros y luego de Luis Sáenz Peña y Carlos Casares; tenía sólo 30 años.

                El 31 de Marzo de 1872 se efectúan elecciones en Buenos Aires para la renovación de la Cámara de Diputados, forman ahora el Club Electoral, que agrupa en general a la juventud del autonomismo. El 10 de Abril se hace el escrutinio, y entre los electos figuran Aristóbulo del Valle, Leandro N. Alem, Carlos Pellegrini y Dardo Rocha.

                En 1873, Aristóbulo, integra la Cámara de Diputados del Congreso de la Nación. Como miembro del Club Electoral, que preside Alem, apoya la candidatura a Presidente de Adolfo Alsina. Cuando Alsina renuncia a sus pretensiones presidenciales y apoya la fórmula Nicolás Avellaneda-Mariano Acosta, del Valle participa activamente en pro de esta fórmula. El 12 de Octubre de 1874 asumen las nuevas autoridades nacionales. Del Valle es nombrado Ministro de Gobierno de la provincia. A fines de 1876 del Valle renuncia al ministerio de la gobernación y es electo senador nacional por Buenos Aires.

                 Aristóbulo del Valle fue el mejor orador de su tiempo. Las palabras de Del Valle no eran declamatorias, exageradas, no hablaba a los gritos como los demagogos, no gesticulaba, no pretendía irritar o seducir a la muchedumbre. Su lenguaje era sobrio, preciso, las frases estaban bien construidas. Fue honesto y decente como muy pocos. También fue un hombre valiente y de palabra, un hombre de honor, fue uno de los primeros nacionalistas y voceros de la clase media en desarrollo y bregó siempre por la libertad de prensa. Siempre fue muy crítico de los vicios conservadores de la corrupción y el fraude. Demócrata en política, constitucionalista en la esfera jurídica y proteccionista en economía, su accionar centrado en el ideario de Manuel Dorrego y en la que no cabía la suma del poder público, tuvo el más alto concepto del Estado nacional y luchó por su ordenamiento. Desde el senado propició una política proteccionista para fomentar la industria y trabajó fortaleciendo el rol del Estado como regulador de las desigualdades sociales existentes. Tuvo posturas progresistas como la democratización del régimen de la tierra. Se opuso a la privatización de los servicios públicos, y sostenía que: “El criterio de la empresa privada es el lucro, mientras que la del gobierno es su deber". Asimismo atacó las políticas que favorecían la formación de trusts o monopolios. Su lucha contra el régimen de Bancos garantidos autorizados a emitir papel moneda lo situó como uno de los introductores de una doctrina de nacionalismo económico. Aspecto que caracterizaría en el futuro la acción de gobierno y los principios doctrinarios en materia económica de la Unión Cívica Radical. También sostuvo y luchó por la nacionalización de los ferrocarriles, la limitación de las atribuciones presidenciales, el respeto por el federalismo y las autonomías provinciales y sobre el sufragio libre y denunciando la práctica del fraude electoral.

                Al acercarse las elecciones para la renovación del Poder Ejecutivo de la provincia de Buenos Aires, nuevamente se entabla la disputa dentro del autonomismo. Una tendencia apoya al doctor Eugenio Cambaceres que cuenta con el aval de los grandes intereses económicos que existen en el autonomismo, estos pactarán luego con los mitristas, sosteniendo la fórmula Carlos Tejedor-José M. Moreno. La otra tendencia, que constituye el ala popular del partido, que cuenta en sus filas con Alem e Hipólito Yrigoyen, apoya la candidatura de Aristóbulo del Valle. Forman el partido Republicano, el primer partido popular, el partido que anticipó al radicalismo, y que sumó a sus filas a todos las grandes promesas políticas de la Nación. En las elecciones que se realizan el 2 de Diciembre de 1877 son derrotados pero como dijimos se empezaba a gestar un movimiento popular y con fuertes convicciones ético y morales.

            En Mayo de 1878 del Valle se incorpora al Senado. Ante la guerra civil que se declara por la disputa de la presidencia en 1880, entre los partidarios de Roca y Tejedor, del Valle se solidariza con el Presidente Avellaneda, que apoya a Roca, y lo acompaña a Belgrano, presidirá el Senado como presidente provisorio desde 1880 hasta 1881.

                El 30 de Julio de 1880 del Valle e Hipólito Yrigoyen firman la convocatoria llamando a la reorganización del partido Autonomista en un partido nacional. Se funda el P.A.N. Pero no se trata en realidad de un partido nacional centralizado, sino de la unión de partidos provinciales.

                En 1886, Aristóbulo del Valle es nuevamente electo senador nacional. Se diferencia netamente del oficialismo, y muestra abierta oposición a la política que imprime el Presidente Juárez Celman. Con su amigo Leandro N. Alem y el joven Francisco Barroetaveña, inicia la organización de la juventud culta de la ciudad, para proyectarla luego en un movimiento popular armado para derrocar al presidente. De esta iniciativa nacería la Unión Cívica de la Juventud, luego unión Cívica y de allí se gestaría la Revolución del Parque. Su casa y su estudio fueron las sedes en las que se celebraban las reuniones preparatorias de la conspiración civil y militar que estalló el 26 de julio de 1890. Fue el máximo responsable de la planificación y coordinación de las diversas tendencias revolucionarias. Derrotada la revolución en 1890 presenta su renuncia al Senado. "Desde el día en que alcé las armas contra el gobierno actual de la República, por los motivos expresados en el manifiesto de la Junta Revolucionaria, de la que he formado parte, quedé separado de hecho e irrevocablemente del Senado." La renuncia es aceptada. Al año siguiente volvería a ser electo al Senado.

            Se lanzó de lleno a la organización de la Unión Cívica a la que consideraba que debía dotarse de una estructura orgánica y principios doctrinarios claros.  Más tarde, La Convención de la Unión Cívica proclamó la fórmula Bartolomé Mitre-Bernardo de Irigoyen el 17 de enero de 1891. Pero Mitre fue tentado por el General Roca, quien le propuso el acuerdo para suprimir la lucha electoral. La política del acuerdo fue rechazada por los sectores que respondían a Alem y Del Valle, esta división generará el nacimiento de la Unión Cívica Nacional (Mitrismo) y aquellos dirigentes anti acuerdistas, darán nacimiento el 26 de Junio de 1891 a la Unión Cívica Radical y el 1° de Julio proclamó la fórmula Bernardo de Irigoyen - Juan Garro.

                Aristóbulo, siguió a Leandro Alem para fundar la Unión Cívica Radical. La situación nacional era comprometida, a la crisis política hubo de sumársele el agravamiento de la situación económico-financiera; razón por la que el Presidente Pellegrini decidió convocar a una "junta de notables" para encontrar una solución acordada a los comicios presidenciales que se avecinaban. Convocado Aristóbulo, manifestó: "Ni ese propósito, ni las deliberaciones ulteriores tendrán resultados si en ellas no se da participación a la Unión Cívica Radical". Durante la presidencia de Luis Sáenz Peña en 1892 fue convocado a desempeñar el Ministerio de Guerra con funciones extraordinarias cercanas a un Primer Ministro, con el fin de dar sustento a un gobierno débil, una vez asumido el cargo,  ofrece todos los otros ministerios a la Unión Cívica Radical. Pero tanto Alem como Yrigoyen y Bernardo de Irigoyen no aceptan por cuestiones de intransigencia, pero avalan la posición de Aristóbulo.

                En esas circunstancias Aristóbulo del Valle organizó con Hipólito Yrigoyen la Revolución de 1893 en la que, debido a su cargo de Ministro de Guerra, le tocó desempeñar un papel crucial. El primer acto de gobierno consistió en imponer el desarme de las milicias provinciales. La decisión no pasó inadvertida para sus enemigos políticos que adivinaron las intenciones reales. Estas milicias constituían una guardia privada de las oligarquías que habían transformado a las provincias en feudos. El estallido de una revolución organizada por el Radicalismo bonaerense se produjo en 82 pueblos de la provincia simultáneamente. Estallaron también movimientos revolucionarios organizados por el Radicalismo en las provincias de San Luis y Santa Fe.

                El plan de Aristóbulo del Valle era, ante el levantamiento en armas de la Unión Cívica Radical, decretar la intervención de la Provincia de Buenos Aires para garantizar elecciones libres, condiciones en las que era por demás conocido que triunfaría la UCR. El plan falló debido a la resistencia del Congreso a aprobar la intervención. Aristóbulo del Valle pudo entonces, debido a su posición en el gobierno, dar un golpe de estado y definir favorablemente el curso de la revolución, como le pedía Leandro Alem. Pero sus fuertes convicciones legales lo llevaron a rechazar esa opción, aún a costa de un nuevo fracaso de la revolución, su respuesta fue clara: “No doy golpes de Estado porque soy un hombre de Estado”.

                Renunció a su cargo el 12 de agosto de 1893, finalizando así un agitado período de 36 días en los que procuró llevar a la práctica desde el poder lo que había predicado desde la oposición e intentado por la vía revolucionaria. Un programa de reparación nacional, basado en la Constitución Nacional, desplazando a los gobiernos ilegítimos para posibilitar la reforma electoral que abriera los canales a la participación popular en la dirección de la cosa pública.

            Tras su alejamiento del gobierno, reabrió su estudio jurídico y se dedicó a su cátedra de Derecho Constitucional en la Universidad de Buenos Aires y fue designado Rector del Instituto Libre de Enseñanza Secundaria. Sin embargo, siguió ligado a Alem e Yrigoyen, en 1894, con motivo de las elecciones legislativas que dieron el triunfo a la U.C.R., aparecieron juntos Del Valle, Alem, Yrigoyen y Demaría. Inclusive, participó de la comitiva radical que llegó a Santa Fe el 11 de febrero de 1894 en plena campaña electoral, acompañando al candidato de este partido el Dr. Joaquín Cullen.

                Su frágil estado de salud, afectado por la diabetes y la insuficiencia cardíaca, lo tuvo alejado de la militancia activa pero intentó seguir apoyando a sus amigos, falleció el 29 de enero de 1896, a causa de una angina pectoris. Las lágrimas de Alem en el cementerio le impidieron terminar el discurso de despedida. Sus restos se encuentran sepultados en el Cementerio de la Recoleta, a pocos metros del Panteón a los Caídos en la Revolución del '90.
 

Pablo Eduardo Vázquez