sábado, 24 de octubre de 2015

Juan Bautista Bascary: El Radicalismo tucumano

                Juan Bautista Bascary Esteves, nació en San Miguel de Tucumán el 24 de octubre de 1872, fue el segundo de cuatro hijos que surgieron del matrimonio entre Juan Bautista Bascary Díaz y Carmen Esteves Torres, tenía ascendencia vasco-francesa por parte paterna, sus hermanos eran Amalia Bascary Esteves, Dolores Bascary Esteves y Carmen Bascary Esteves.
                Se educó en el colegio del Salvador de Buenos Aires. Luego de finalizar sus estudios, se dedicó a actividades de tipo comercial como consignatario de azúcar. Debido al auge de la actividad azucarera en Tucumán, logró una excelente posición económica. Su gran capacidad  claramente demostrada en su actividad privada lo llevó a desempeñarse como miembro directivo de la Bolsa de Comercio de Tucumán, allí una vez más vio crecer su prestigio producto de la inteligencia con la que supo desarrollar sus funciones. Soltero durante toda su vida, fue un hombre de mundo, dotado de condiciones sociales, viajero y elegante.

                Se inició en la política en 1915, enrolándose en las filas de la Unión Cívica Radical, aquel novel Partido que intentaba cambiar la realidad política y social de nuestro país, y para Bascary ningún otro Partido simbolizaba mejor en su ideología y doctrina los cambios que para él debían producirse en Tucumán, que la misma U.C.R.

                Su primera intervención en cargos electivos lo catapultó a ser concejal de San Miguel de Tucumán y a partir de allí expresar el ideario radical a través de la gestión deliberativa, esta intervención le daría una mayor dimensión dentro del mapa político de la Provincia.

                Ya en 1916, al producirse la división de la UCR ésta, se dividirá en los sectores "rojo", que seguían a Juan Bautista Bascary y el "azul", que respondía a Pedro G. Sal, los primeros constituyeron una logia que se denominaba "El Témpano". En esta logia, participaban Ignacio Toledo (h), Miguel de la Rosa, Ernesto M. del Moral, Patricio Correa Uriburu, Juan Bautista Bascary, Marco A. Maciel, Enrique Galván y Octaviano S. Vera.

                La logia “El Tempano”, pretendía representar integrales y absolutas transformaciones en la vida política de la provincia". Era una fuerza empujada por la necesidad trascendental que necesitaba el pueblo de la Provincia de Tucumán de que ésta, atravesara por una reformulación absoluta en materia social, tal vez sin comprender en todo su hondo significado, y la misión que desempeñaba en aquel solemne momento histórico, se embarcó en tal compañía en un momento donde el sistema casi feudal y una situación de aparente esclavismo eran amparados bajo el manto que le ponía el régimen conservador a través de las familias más importantes de Tucumán.

                Juan Bautista Bascary, sería elegido por sus correligionarios como candidato a la gobernación por la UCR, en 1916. Triunfó en las elecciones sobre la Concentración Conservadora, que llevaba como candidato al industrial azucarero Alfredo Guzmán, mientras que un sector del radicalismo, denominado "azul", había llevado como candidato a gobernador a Pedro G. Sal.

                Bascary asumió el gobierno provincial el 2 de abril de 1917, convirtiéndose así en el primer Gobernador Radical de Tucumán, más allá de la Gobernación de Juan Posse que fue gobernador antes del nacimiento de la UCR y luego se enrolaría en las filas de la Unión Cívica Radical.

                La llegada a la gobernación del partido radical a través de Juan Bautista Bascary, será con el firme objetivo de poner sus aspiraciones en la regeneración social de una provincia con grandes estigmas feudales. Durante las administraciones conservadoras, toda la provincia y en especial en el interior persistían viejos usos y costumbres, que chocaban con  el ambiente de civilidad de que hacía gala la élite tucumana. Las condiciones materiales de vida y trabajo de los peones permanentes y zafreros eran de una situación de casi esclavismo y vivían en condiciones infrahumanas. El radicalismo se había propuesto cambiar esta realidad y mejorar las condiciones de los trabajadores.

                Debido a esta situación social de la Provincia, amparado todo este clima por los sectores más poderosos, es que Bascary encontrará fuerte resistencia en los cambios que el radicalismo a través de su gobernación quería implementar, transformando su mandato en un verdadero tormento al que lo llevaron los grupos concentrados de poder que aún y a pesar de la derrota conservadora seguían teniendo gran influencia en la vida política de Tucumán.

                Para los miembros de la dirigencia provincial de la UCR, la cuestión social, se  había transformado en un estigma y se preocupaban por cambiar las malas condiciones del obrero. Mientras tanto, la aristocracia, ponía obstáculos en tratar en la Legislatura, proyectos de ley de mejoras sociales y reglamentar la ley nacional para el mundo del trabajo de hombres, mujeres y niños, que se habían aprobado en el Congreso para el ámbito federal y los territorios nacionales.

                El grupo de propietarios de ingenios, se resistió a promover modificaciones en la calidad de vida y de trabajo de los peones. Hubo que esperar al año 1917. En Tucumán se adver­tía con gran claridad una situación de explotación humana, primitivez y un sistema de vida injusto desde el punto de vista de la dignidad humana. Es fácil comprender de qué manera los gobiernos de la Unión Cívica Radical resultan progresistas es fácil comprender el drama de Juan Bautista Bascary.

                El gobierno de Bascary fue de gran agitación, como consecuencia de la transformación del panorama político local y la llegada de Hipólito Yrigoyen a la Presidencia de la Nación. En la Cámara de Diputados de la Legislatura provincial predominaron los radicales azules y los conservadores quienes impidieron la gestión de gobierno de Bascary generando la virtual parálisis de la administración. Las Cámaras decidieron someter a un juicio político al gobernador en 1917 y constituyeron un gobierno paralelo presidido por el presidente del Senado, León Rougés. Bascary recurrió al gobierno nacional aduciendo que esta medida de los opositores respondía a su iniciativa de proceder a una nueva evaluación ordenada para el pago de la contribución directa sobre la propiedad, que afectaba los intereses de los grandes propietarios. La constitución de la legislatura por miembros de los grandes productores e industriales azucareros provocó la reacción ante la medida. Bascary denunció que "los legisladores eran designados en cónclaves familiares y por transacciones de equilibrio entre círculos distanciados del pueblo. El apellido, el vínculo financiero y la dependencia económica determinaban la actuación dentro del Partido". Alegó que el juicio en su contra por la legislatura estaba viciado, apelando a su elección por el Pueblo y para el Pueblo.

                Bascary contaba con el apoyo de su primer diputado provincial radical de Tucumán y posterior presidente de la cámara el Dr. Alberto Aybar Augier, los dirigentes Felipe S. Pérez, Enrique Galván, todos ellos fieles al sector yrigoyenista y amigos personales del Dr. Hipólito Yrigoyen.

                La U.C.R. "personalista" o "roja", que apoyaba a Bascary comenzó un acelerado proceso de fragmentación: se dividió en "negros" y "sovietistas", estos últimos agrupando a los obreros de los ingenios azucareros. Yrigoyen intervino la provincia a pedido de Bascary el 26 de diciembre de 1917 hasta el 27 de julio de 1918, para reponerlo en el gobierno nuevamente en la mencionada fecha. La situación continuó siendo conflictiva hasta que el 7 de diciembre de 1920, el gobierno nacional intervino definitivamente la provincia, desplazando a Bascary de la gobernación por los Comisionados nacionales Juan M. Garro y Julio B. Lezana.

                Juan Bautista Bascary dejó su cargo de gobernador totalmente empobrecido por la política. Las elecciones provinciales siguientes llevaron al poder a Octaviano Vera, quien también sufriría los embates de los poderosos intereses de los industriales azucareros ante su tentativa de introducir reformas laborales y permitir el acceso a la administración provincial de los incipientes sectores medios tucumanos.

                Mientras tanto, Bascary no volvió a participar en política y falleció en la más completa pobreza el 18 de marzo de 1933 en san Miguel de Tucumán.

 

Pablo Eduardo Vázquez

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